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Cómo hacer Mini rollitos de berenjena con jamón y queso

Estos mini rollitos combinan berenjena dorada, jamón y queso fundido en una preparación simple y muy sabrosa.

Quedan tiernos por dentro, con los bordes apenas tostados y el queso bien derretido.

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Ingredientes

  • 2 berenjenas grandes
  • 200 gr de jamón cocido
  • 200 gr de mozzarella o queso tybo
  • 2 cdas de aceite de oliva
  • 1 cdita de orégano
  • Sal a gusto
  • Pimienta a gusto
  • Perejil picado, opcional

Preparación

  1. Lavar las berenjenas y cortarlas a lo largo en láminas finas, de aproximadamente 4 a 5 mm.
  2. Colocar las láminas sobre una fuente, espolvorearlas con un poco de sal y dejarlas reposar durante 15 minutos.
  3. Secarlas con papel de cocina para retirar el exceso de humedad.
  4. Calentar una plancha o sartén amplia con una pequeña cantidad de aceite.
  5. Cocinar las láminas de berenjena durante 1 a 2 minutos de cada lado, hasta que estén flexibles y apenas doradas.
  6. Retirarlas y dejarlas entibiar.
  7. Colocar sobre cada lámina una porción de jamón cocido y un bastón de queso.
  8. Espolvorear con un poco de orégano y pimienta.
  9. Enrollar cada lámina desde uno de los extremos, procurando que el relleno quede bien contenido.
  10. Acomodar los rollitos en una fuente apenas aceitada, con el cierre hacia abajo.
  11. Llevar a horno precalentado a 200 °C durante 10 a 15 minutos, hasta que el queso esté bien fundido y la berenjena termine de dorarse.
  12. Retirar del horno y dejar reposar un par de minutos antes de servir.
  13. Terminar con un poco de perejil picado o una pizca extra de orégano si se desea.

Tips y consejos

  • Elegí berenjenas firmes y de tamaño parecido para obtener láminas más parejas.
  • No cortes las láminas demasiado finas porque pueden romperse al enrollarlas.
  • Cocinarlas previamente hace que queden flexibles y evita que se desarmen.
  • No hace falta usar demasiado aceite; la berenjena absorbe bastante con facilidad.
  • Usá un queso que funda bien y que no libere demasiado líquido.
  • No coloques demasiado relleno para poder cerrar bien cada rollito.
  • Si alguno tiende a abrirse, podés sujetarlo con un palillo y retirarlo antes de servir.
  • También se pueden gratinar unos minutos al final para que la superficie quede más dorada.
  • Servidos calientes, el queso mantiene mejor su textura fundida.

Recién salidos del horno quedan suaves, jugosos y con el queso bien cremoso en el centro.

Son una opción práctica para picar y funcionan muy bien cuando querés algo salado sin recurrir a masas o frituras.

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