El matambre arrollado es una preparación clásica que se destaca por su sabor equilibrado y su presentación atractiva, ideal para compartir en reuniones o comidas especiales.
Su combinación de carne tierna con rellenos simples pero bien integrados lo convierte en una opción muy versátil.

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Además, al servirse en rodajas, permite aprovechar al máximo cada porción con una textura firme y deliciosa.
Ingredientes
- 1 matambre de vaca (aprox. 1 a 1,5 kg)
- 3 huevos
- 1 zanahoria grande
- 1 morrón rojo chico
- 2 dientes de ajo
- 2 cucharadas de perejil picado
- 100 g de arvejas (pueden ser en lata, escurridas)
- 50 g de queso rallado
- Sal y pimienta a gusto
- Ají molido (opcional)
- Gelatina sin sabor (opcional)
Preparación
- Comenzá limpiando bien el matambre, retirando el exceso de grasa de la superficie sin quitarla por completo, ya que aporta sabor durante la cocción. Si notás que es muy grueso en algunas partes, podés emparejarlo con un cuchillo o golpearlo suavemente para nivelarlo.
- Colocá el matambre sobre una superficie plana con la parte de la grasa hacia abajo. Condimentá con sal, pimienta, ajo picado, perejil y, si te gusta, un poco de ají molido. Es importante distribuir bien los condimentos para que el sabor quede parejo en todo el arrollado.
- Herví los huevos hasta que estén duros, dejalos enfriar, pelalos y reservalos. Mientras tanto, pelá la zanahoria y cortala en tiras finas. Hacé lo mismo con el morrón, retirando las semillas y cortándolo en tiras.
- Si decidís usar gelatina sin sabor para mejorar la firmeza, disolvela en un poco de agua caliente y pincelá ligeramente la superficie del matambre antes de colocar el relleno.
- Distribuí sobre la carne las arvejas, la zanahoria, el morrón y el queso rallado. Luego colocá los huevos duros enteros o cortados en mitades a lo largo del matambre, de manera que al cortar se vean bien en el centro de cada rodaja.
- Empezá a enrollar el matambre con cuidado desde uno de los extremos más largos, presionando firmemente a medida que avanzás para que el relleno quede compacto y no se desarme.
- Una vez formado el rollo, atalo con hilo de cocina cada pocos centímetros. Esto es fundamental para que mantenga la forma durante la cocción y el relleno no se desplace.
- Envolvé el arrollado en papel film apto para cocción o colocalo dentro de una bolsa especial para hervir, asegurándote de que quede bien cerrado para evitar que entre agua.
- Llevá a una olla con agua hirviendo y cociná durante aproximadamente 1 hora y media a 2 horas, dependiendo del tamaño. El agua debe cubrir completamente el matambre.
- Cuando esté listo, retiralo del agua con cuidado y dejalo enfriar. Para lograr una mejor forma, podés colocarle un peso encima mientras se enfría, lo que ayuda a compactarlo.
- Una vez frío, llevá a la heladera por varias horas antes de cortarlo. Esto facilita que las rodajas salgan firmes, prolijas y con el relleno bien definido.
Consejos:
- Para un mejor resultado, dejá reposar el matambre en la heladera al menos 6 horas antes de cortarlo.
- Usá hilo resistente para atarlo, así evitás que se rompa durante la cocción.
- Podés sumar aceitunas verdes o negras para darle un toque distinto al relleno.
- Si querés un sabor más intenso, podés cocinarlo en caldo en lugar de agua.
- Es importante no sobrecargar el relleno, ya que podría dificultar el enrollado.
- Cortá siempre con un cuchillo bien afilado para lograr rodajas prolijas y parejas.
Es una receta rendidora, práctica y muy sabrosa que se adapta a distintas ocasiones y siempre queda bien en la mesa.