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Cómo hacer Matambre a la Leche

El matambre a la leche es un clásico de la cocina casera que se destaca por su carne tierna, su superficie dorada y una salsa cremosa llena de sabor.

Se prepara al horno con leche, cebolla, ajo y condimentos, logrando una carne jugosa que se puede servir en porciones generosas.

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Ingredientes

Para el matambre:

  • 1 matambre de ternera de aproximadamente 1,2 kg
  • 750 ml de leche entera
  • 2 cebollas grandes
  • 3 dientes de ajo
  • 2 cdas de mostaza
  • 2 cdas de aceite de oliva
  • 1 cdita de orégano seco
  • 1 cdita de pimentón dulce
  • 1 puñado de perejil fresco
  • Sal y pimienta a gusto

Para terminar:

  • 30 g de manteca
  • 50 g de queso rallado, opcional
  • Perejil fresco picado

Preparación

  1. Colocar el matambre sobre una tabla amplia y retirar solamente los excesos de grasa más gruesos, dejando una capa fina para que la carne conserve su jugosidad durante la cocción.
  2. Secar la superficie con papel de cocina y condimentar ambos lados con sal, pimienta, orégano y pimentón dulce.
  3. Pelar las cebollas y cortarlas en rodajas finas. Picar los dientes de ajo y el perejil fresco, reservando una pequeña cantidad para la presentación final.
  4. Distribuir la mostaza sobre la superficie del matambre y extenderla suavemente con una cuchara. Agregar el ajo y parte del perejil picado para que la carne absorba sus aromas.
  5. Precalentar el horno a 170 °C. Untar una fuente amplia y profunda con el aceite de oliva y distribuir las rodajas de cebolla sobre el fondo.
  6. Acomodar el matambre extendido sobre las cebollas, procurando que conserve su forma natural. Si es demasiado grande, se puede doblar ligeramente un extremo, pero sin enrollarlo.
  7. Verter la leche alrededor y por encima de la carne hasta cubrir buena parte de su superficie. No es necesario que quede completamente sumergida.
  8. Cubrir bien la fuente con papel aluminio y llevar al horno durante aproximadamente 1 hora y 30 minutos. La cocción debe ser suave para que las fibras del matambre comiencen a ablandarse.
  9. Retirar cuidadosamente el aluminio y comprobar la textura de la carne con un tenedor. Si todavía ofrece mucha resistencia, volver a cubrir y continuar la cocción durante 20 a 30 minutos más, agregando un poco de leche caliente si fuera necesario.
  10. Cuando el matambre esté tierno, retirar el papel aluminio y distribuir pequeños trocitos de manteca sobre la superficie.
  11. Aumentar la temperatura del horno a 200 °C y continuar cocinando durante aproximadamente 15 a 20 minutos, hasta conseguir una superficie dorada y ligeramente gratinada.
  12. Si se desea una cobertura más intensa, espolvorear el queso rallado durante los últimos 5 minutos. Esto permitirá conseguir un dorado adicional sin ocultar completamente la carne.
  13. Retirar la fuente del horno y dejar reposar durante 10 minutos. Durante este tiempo, los jugos de cocción se asentarán y resultará más sencillo cortar el matambre.
  14. Cortar la carne en porciones con un cuchillo afilado, preferentemente en sentido contrario a las fibras para conseguir bocados más tiernos.
  15. Colocar una porción en cada plato y acompañar con las cebollas cocidas y una pequeña cantidad de la salsa de leche. Terminar con perejil fresco picado y servir caliente.

Tips y consejos

  • Elegir un matambre de ternera: los cortes más jóvenes suelen resultar más tiernos y necesitan menos tiempo de cocción.
  • Mantener parte de la grasa: retirar solamente los excesos permite conservar humedad y sabor durante el horneado.
  • No modificar demasiado su forma: el matambre tiene bordes irregulares y distintos grosores. Conviene respetar su estructura natural.
  • Utilizar leche entera: aporta una textura más cremosa a la preparación y ayuda a suavizar el sabor de la carne.
  • Cocinar a temperatura moderada: una cocción lenta y cubierta favorece que el matambre se ablande sin resecarse.
  • Controlar el líquido: durante la primera parte de la cocción, debe quedar suficiente leche en la fuente para evitar que las cebollas se quemen.
  • No hervir la leche violentamente: el calor excesivo puede hacer que se corte y forme grumos. Conviene mantener una cocción suave.
  • Agregar las cebollas en la base: se cocinan con los jugos de la carne y aportan sabor a la salsa.
  • Controlar la terneza: el tiempo de cocción depende del grosor del matambre. Debe poder cortarse fácilmente antes del dorado final.
  • Dorar al descubierto: retirar el aluminio durante los últimos minutos permite conseguir una superficie ligeramente tostada.
  • No excederse con el queso: si se utiliza, conviene agregar solamente una capa fina para conservar el sabor característico del matambre a la leche.
  • Dejar reposar antes de cortar: esperar unos minutos permite conservar mejor los jugos dentro de la carne.
  • Cortar contra la fibra: realizar cortes perpendiculares a las fibras ayuda a conseguir porciones más fáciles de masticar.
  • Conservación: guardar las porciones cocidas en un recipiente cerrado en la heladera durante 3 a 4 días. Recalentar suavemente con un poco de su salsa.

El matambre queda tierno y dorado, con cebollas suaves y una salsa cremosa que acompaña muy bien cada porción. Es ideal para un almuerzo familiar.

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