Las hamburguesas de pollo y zanahoria son una opción práctica, sabrosa y más liviana para resolver una comida casera sin complicarse.
Quedan doradas por fuera, jugosas por dentro y con una textura suave gracias a la combinación del pollo picado con la zanahoria rallada.

Te recomendamos: Cómo hacer puchero de pollo casero
Se pueden cocinar en sartén, al horno o a la plancha, y quedan perfectas para servir con ensalada, puré, arroz o dentro de un pan.
Ingredientes
- 600 g de pollo picado o pechuga procesada
- 2 zanahorias medianas ralladas fino
- 1 cebolla chica picada bien fina
- 1 diente de ajo picado o rallado
- 1 huevo
- 3 cdas de pan rallado
- 2 cdas de avena fina, opcional
- 1 cda de perejil picado
- 1 cdita de mostaza
- 1/2 cdita de pimentón dulce
- Sal a gusto
- Pimienta negra a gusto
- 1 cda de aceite para la mezcla, opcional
- Aceite para cocinar, cantidad necesaria
Preparación
- Si usás pechuga entera, cortala en cubos y procesala hasta que quede bien picada, pero sin hacer una pasta demasiado líquida. También podés usar pollo picado ya comprado, siempre que sea fresco y de buena calidad.
- Rallá las zanahorias con la parte fina del rallador. Si largan demasiado líquido, presionalas apenas con la mano o con papel de cocina para retirar el exceso de humedad. No hace falta dejarlas secas por completo, porque también ayudan a que las hamburguesas queden más jugosas.
- Colocá el pollo picado en un bowl grande. Agregá la zanahoria rallada, la cebolla picada, el ajo, el perejil, la mostaza, el pimentón, sal y pimienta. Mezclá bien para que todos los ingredientes queden distribuidos de manera pareja.
- Sumá el huevo y mezclá nuevamente. Después incorporá el pan rallado y, si querés una textura un poco más firme, agregá también la avena fina. La mezcla debe quedar húmeda, pero con cuerpo suficiente para formar las hamburguesas.
- Tapá el bowl y llevá la preparación a la heladera durante 20 a 30 minutos. Este descanso ayuda a que la mezcla tome firmeza y sea más fácil de moldear sin que se desarme en la sartén.
- Con las manos apenas humedecidas, tomá porciones de la mezcla y formá hamburguesas medianas. No las hagas demasiado gruesas para que se cocinen bien en el centro. Lo ideal es que tengan un grosor parejo, de aproximadamente 1,5 cm.
- Calentá una sartén antiadherente con un chorrito de aceite a fuego medio. Cuando esté caliente, colocá las hamburguesas sin encimarlas. Cocinalas durante 4 a 5 minutos de un lado, hasta que se forme una base dorada.
- Dalas vuelta con espátula y cocinalas del otro lado durante otros 4 a 5 minutos. Si son un poco gruesas, podés bajar el fuego y tapar la sartén durante unos minutos para que terminen de cocinarse por dentro sin dorarse de más por fuera.
- Verificá que estén bien cocidas antes de servir. El pollo no debe quedar rosado en el centro. Si tenés dudas, cortá una hamburguesa al medio para comprobar la cocción.
- Retiralas de la sartén y dejalas reposar 2 minutos antes de servir. Ese pequeño descanso ayuda a que mantengan mejor sus jugos y no se rompan al moverlas.
Tips y consejos:
- La zanahoria rallada fina se integra mejor a la mezcla y ayuda a que las hamburguesas queden más parejas.
- No agregues demasiado pan rallado. Si te pasás, pueden quedar secas. Es mejor sumar de a poco hasta lograr una mezcla moldeable.
- La mostaza no invade el sabor, pero ayuda a realzar el pollo y le da un toque más sabroso.
- Si querés una versión más aromática, podés agregar cebolla de verdeo picada, orégano, cúrcuma o un poco de curry suave.
- Para que no se peguen en la sartén, esperá a que la base esté bien dorada antes de darlas vuelta. Si intentás moverlas demasiado pronto, pueden romperse.
- También se pueden cocinar al horno, sobre una placa apenas aceitada, a 200 °C durante 18 a 22 minutos, dándolas vuelta a mitad de cocción.
- Si querés freezarlas, formá las hamburguesas crudas, separalas con papel manteca y guardalas en un recipiente o bolsa apta para freezer.
- Para una comida completa y liviana, servilas con ensalada fresca, puré de calabaza, arroz blanco o verduras salteadas.
- Si las vas a usar en pan, conviene hacerlas apenas más anchas porque se achican un poco durante la cocción.
- La mezcla también sirve para hacer bocaditos más chicos, ideales para servir en porciones individuales o para una comida rápida.
Estas hamburguesas de pollo y zanahoria quedan doradas, tiernas y muy sabrosas.
Son fáciles de preparar, rinden bien y permiten resolver una cena casera con ingredientes simples, sin caer en una comida pesada ni complicada.