Estas empanadas caprese quedan doradas, suaves y con un relleno bien sabroso que combina perfecto con una masa cocida al horno.
Son ideales para una comida simple, una picada, una merienda salada o para tener listas y recalentar cuando hace falta.

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Ingredientes
- 12 tapas para empanadas de horno
- 250 g de mozzarella o queso fresco firme
- 2 tomates medianos
- 1 puñado de hojas de albahaca fresca
- 2 cucharadas de queso rallado, opcional
- 1 cucharada de aceite de oliva
- Sal a gusto
- Pimienta negra a gusto
- 1 cucharadita de orégano
- 1 huevo para pincelar
- Semillas de sésamo, opcional
Preparación
- Lavá los tomates, secalos bien y cortalos en cubitos chicos. Retirá parte de las semillas y del líquido interno para que el relleno no quede demasiado húmedo. Este paso es importante porque el tomate puede largar jugo durante la cocción y abrir la masa.
- Colocá el tomate cortado en un bowl y condimentalo con sal, pimienta, orégano y aceite de oliva. Mezclá suavemente y dejalo reposar unos minutos.
- Cortá la mozzarella o el queso fresco en cubitos. Si usás queso fresco común, conviene que sea firme y que lo dejes escurrir un poco antes de armar las empanadas. Cuanto menos líquido tenga el relleno, mejor va a quedar el cierre.
- Picá la albahaca fresca a mano o cortala en tiras finas. No hace falta triturarla demasiado; lo mejor es que conserve aroma y se note dentro del relleno.
- Mezclá el tomate, el queso y la albahaca. Si querés darle más sabor y ayudar a que el relleno tome mejor cuerpo, agregá una o dos cucharadas de queso rallado. Probá y ajustá la sal si hace falta.
- Separá las tapas de empanadas sobre la mesada. Colocá una cucharada de relleno en el centro de cada tapa, sin cargar demasiado. Si ponés mucho relleno, puede costar cerrarlas y se pueden abrir en el horno.
- Humedecé apenas el borde de cada tapa con agua. Cerrá la empanada formando una media luna y presioná bien los bordes para sellar. Después hacé el repulgue clásico o apretá con un tenedor, según prefieras.
- Acomodá las empanadas en una placa apenas aceitada o cubierta con papel manteca. Dejá un poco de espacio entre una y otra para que el calor circule bien.
- Batí el huevo y pincelá la superficie de cada empanada. Esto ayuda a que queden doradas, brillantes y con mejor color. Si querés, podés agregar unas semillas de sésamo por encima.
- Llevá a horno precalentado a 200 °C durante 18 a 25 minutos, o hasta que la masa esté dorada y firme. El tiempo puede variar según el horno y el tipo de tapa.
- Retirá la placa y dejalas reposar 5 minutos antes de servir. Ese descanso ayuda a que el queso se asiente un poco y no se escape todo al primer corte o bocado.
Tips y consejos:
- Usá tomate firme, no demasiado maduro. Si está muy blando o con mucho jugo, puede humedecer la masa y hacer que las empanadas se abran durante la cocción.
- Escurrir el tomate hace mucha diferencia. Podés dejarlo unos minutos en un colador después de cortarlo, especialmente si querés preparar varias empanadas y necesitás que salgan prolijas.
- La mozzarella queda muy bien porque se derrite sin largar tanto líquido. Si usás queso fresco, elegí uno más compacto y no demasiado cremoso.
- No agregues la albahaca con demasiada anticipación si vas a dejar el relleno mucho tiempo en reposo. Lo ideal es sumarla cerca del armado para que mantenga mejor su aroma.
- No llenes demasiado cada empanada. Aunque parezca que entra más relleno, durante la cocción el queso se derrite y el tomate larga algo de humedad, por eso conviene dejar espacio para cerrar bien.
- El repulgue debe quedar firme. Si la masa está seca, humedecé apenas los bordes con agua antes de cerrar. Si está muy blanda, llevá las empanadas unos minutos a la heladera antes de hornear.
- Para que no se peguen a la placa, usá papel manteca o una placa apenas aceitada. No pongas demasiado aceite porque la base puede quedar pesada.
- El horno tiene que estar bien caliente antes de ponerlas. Si entra la placa con el horno tibio, la masa tarda más en sellarse y puede absorber humedad del relleno.
- Si querés un sabor más intenso, podés sumar una pizca de ajo en polvo, un toque de ají molido suave o unas aceitunas negras picadas, pero en poca cantidad para no tapar el sabor caprese.
- Si las vas a recalentar, hacelo en horno o sartén tapada, no en microondas, para que la masa no pierda textura.
Estas empanadas caprese al horno quedan doradas por fuera y con un relleno simple, aromático y bien sabroso.
Son fáciles de preparar, rinden muy bien y se pueden servir tanto recién hechas como tibias.