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Cómo hacer el bizcochuelo más húmedo del mundo

Este bizcochuelo tiene una miga muy suave y queda completamente impregnado con un almíbar de vainilla y cítricos.

El secreto está en agregar el líquido en varias etapas, para que llegue hasta el centro sin desarmar la preparación ni dejar sectores secos.

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Ingredientes

Para el bizcochuelo:

  • 300 gr de harina 0000
  • 200 gr de azúcar
  • 4 huevos
  • 150 ml de aceite neutro
  • 180 gr de yogur natural
  • 100 ml de leche
  • 2 cditas de polvo de hornear
  • 1 cdita de esencia de vainilla
  • Ralladura de 1 naranja
  • 1 pizca de sal

Para el almíbar:

  • 300 ml de agua
  • 220 gr de azúcar
  • 100 ml de jugo de naranja
  • 1 cdita de esencia de vainilla
  • 2 tiras de cáscara de naranja, sin la parte blanca
  • 1 cda de jugo de limón

Preparación

  1. Precalentar el horno a 170 °C. Enmantecar y enharinar un molde alto de 22 cm de diámetro. También se puede cubrir la base con papel manteca para facilitar el desmolde.
  2. Colocar los huevos y el azúcar en un bowl amplio. Batir durante 5 minutos, hasta obtener una preparación clara, aireada y con mayor volumen.
  3. Agregar el aceite en forma de hilo mientras se continúa batiendo a velocidad baja. Incorporar el yogur, la leche, la esencia de vainilla y la ralladura de naranja.
  4. En otro recipiente, tamizar la harina con el polvo de hornear y la sal.
  5. Incorporar los ingredientes secos en dos o tres veces. Mezclar con una espátula y movimientos suaves, solamente hasta que no queden restos de harina.
  6. Volcar la preparación en el molde y emparejar la superficie. Dar un pequeño golpe al molde contra la mesada para eliminar burbujas de aire demasiado grandes.
  7. Cocinar durante 45 a 55 minutos. Evitar abrir el horno durante los primeros 35 minutos, ya que el bizcochuelo podría perder volumen.
  8. Comprobar la cocción introduciendo un palillo en el centro. Debe salir sin masa cruda, aunque puede conservar algunas migas húmedas adheridas.
  9. Mientras se cocina el bizcochuelo, preparar el almíbar. Colocar en una cacerola el agua, el azúcar, el jugo y las tiras de cáscara de naranja.
  10. Llevar a fuego medio y revolver solamente hasta que el azúcar se disuelva. Una vez que comience a hervir, cocinar durante 5 minutos sin mezclar.
  11. Retirar del fuego, agregar la esencia de vainilla y el jugo de limón. Sacar las tiras de cáscara y reservar.
  12. Retirar el bizcochuelo del horno y dejarlo reposar dentro del molde durante 10 minutos. Pinchar toda la superficie con un palillo largo o un palito de brochette, llegando casi hasta la base.
  13. Verter lentamente un tercio del almíbar sobre el bizcochuelo. Esperar unos minutos para que la miga lo absorba y repetir el procedimiento.
  14. Reservar una pequeña cantidad de almíbar y agregar el resto de manera gradual. Es importante no volcarlo todo de una vez, porque podría acumularse en los bordes sin llegar al centro.
  15. Dejar reposar el bizcochuelo dentro del molde durante 30 minutos. Después, desmoldarlo con cuidado y colocarlo sobre un plato hondo o una fuente con bordes.
  16. Pincelar los laterales con el almíbar reservado. También se puede volcar una pequeña cantidad alrededor de la base para que la parte inferior termine de absorberlo.
  17. Dejarlo descansar durante al menos 4 horas antes de cortarlo. Para conseguir una miga todavía más húmeda, cubrirlo y dejarlo reposar hasta el día siguiente.

Tips y consejos

  • El yogur y el aceite ayudan a que la miga se mantenga suave incluso después de llevarla a la heladera.
  • No batas la preparación después de agregar la harina, porque el bizcochuelo podría quedar pesado.
  • Los agujeros deben llegar casi hasta la base para que el almíbar se distribuya en todo el interior.
  • Agregá el almíbar lentamente y en varias etapas. La miga necesita tiempo para absorber cada parte.
  • Si preferís un sabor más neutro, reemplazá el jugo de naranja por agua y agregá otra cucharadita de vainilla.
  • No desmoldes inmediatamente después de incorporar el almíbar, porque el bizcochuelo estará muy delicado.
  • Para servirlo como en la imagen, colocá una cucharada adicional de almíbar sobre cada porción.
  • Se conserva hasta 4 días en la heladera, bien cubierto para evitar que pierda humedad.

Al cortarlo, la miga queda brillante, completamente impregnada y tan húmeda que casi libera almíbar al presionarla.

Es un bizcochuelo sencillo, pero con una textura muy diferente a la preparación clásica.

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