Las donas glaseadas caseras son un clásico de panadería, con una masa de levadura suave y aireada que se fríe hasta quedar dorada.
Su cubierta de azúcar y vainilla aporta el dulzor característico y forma una capa fina sobre la superficie.

Te recomendamos: Cómo hacer Bavarois de chocolate
Ingredientes
Para la masa:
-
500 gr de harina 000
-
250 ml de leche tibia
-
7 gr de levadura seca o 20 gr de levadura fresca
-
70 gr de azúcar
-
2 huevos
-
60 gr de manteca blanda
-
1 cdita de esencia de vainilla
-
8 gr de sal fina
-
Aceite para freír
Para el glaseado:
-
200 gr de azúcar impalpable
-
3 a 4 cdas de leche
-
1 cdita de esencia de vainilla
Preparación
-
Colocar la harina en un bowl amplio junto con la levadura y el azúcar. Agregar la leche tibia, los huevos y la esencia de vainilla. Mezclar hasta formar una masa.
-
Incorporar la sal y comenzar a amasar. Agregar la manteca blanda de a poco y continuar amasando durante aproximadamente 10 a 12 minutos, hasta obtener una masa suave, elástica y apenas pegajosa.
-
Formar un bollo, colocarlo en un bowl ligeramente aceitado y cubrirlo. Dejar levar durante aproximadamente 1 hora y media, o hasta que duplique su volumen.
-
Pasar la masa a una superficie apenas enharinada y desgasificarla suavemente. Estirarla con un palo de amasar hasta alcanzar un grosor de aproximadamente 1,5 cm.
-
Cortar las donas con un cortante redondo de unos 8 cm y realizar el agujero central con otro cortante de aproximadamente 3 cm. Reunir los recortes, dejarlos descansar 10 minutos y volver a estirarlos para aprovechar la masa.
-
Acomodar las donas sobre cuadrados individuales de papel manteca, dejando espacio entre ellas. Cubrir y dejar levar durante 35 a 45 minutos, hasta que se vean infladas y livianas.
-
Calentar abundante aceite en una olla profunda hasta alcanzar aproximadamente 170 a 175 °C. Colocar las donas cuidadosamente en el aceite, ayudándose con el papel manteca para no deformarlas. Retirar el papel con una pinza apenas se desprenda.
-
Freír en tandas pequeñas durante aproximadamente 1 a 2 minutos por lado, hasta que estén doradas y cocidas. Mantener la temperatura del aceite estable para evitar que se doren demasiado rápido.
-
Retirar con una espumadera y dejar escurrir sobre una rejilla con una bandeja debajo. Dejar entibiar antes de aplicar el glaseado.
-
Para preparar el glaseado, colocar el azúcar impalpable en un bowl y agregar la esencia de vainilla. Incorporar la leche de a poco, mezclando hasta obtener una preparación lisa y fluida, pero con suficiente cuerpo para cubrir las donas.
-
Sumergir la parte superior de cada dona en el glaseado y dejar escurrir el excedente. Colocarlas sobre una rejilla y dejar reposar hasta que la cubierta se asiente.
Tips y consejos
-
La leche debe estar tibia, no caliente, para no afectar la actividad de la levadura.
-
La manteca se incorpora después de comenzar el amasado para facilitar el desarrollo del gluten y conseguir una masa más elástica.
-
No conviene agregar demasiada harina durante el amasado. La masa debe quedar suave y apenas pegajosa para que las donas resulten tiernas.
-
El segundo levado es importante para conseguir una miga aireada. Las piezas deben sentirse livianas antes de entrar al aceite.
-
Los cuadrados de papel manteca permiten trasladar las donas sin aplastarlas ni perder su forma.
-
La temperatura del aceite debe mantenerse entre 170 y 175 °C. Si está demasiado frío, las donas absorben más grasa; si está muy caliente, pueden dorarse antes de cocinarse por dentro.
-
Freír pocas piezas por vez ayuda a mantener estable la temperatura y permite que se cocinen de manera uniforme.
-
El glaseado debe prepararse con la leche de a poco. Si queda demasiado líquido, se puede agregar un poco más de azúcar impalpable.
-
Las donas deben estar tibias, pero no calientes, al glasearlas para que la cubierta se adhiera sin escurrirse por completo.
-
Se disfrutan mejor el día de su preparación. Si sobran, guardarlas en un recipiente cerrado a temperatura ambiente durante 1 o 2 días.
El aroma de la masa recién frita y el glaseado de vainilla hacen que estas donas tengan ese sabor tan propio de las panaderías.
Prepararlas en casa también permite disfrutar de una masa fresca y recién hecha.