Estas croquetas quedan bien doradas por fuera, con un interior suave y cremoso donde se sienten claramente el jamón y el queso.
Al hacerlas un poco más grandes y gruesas, conservan mejor la humedad y quedan con una textura más casera.

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Ingredientes
- 80 gr de manteca
- 80 gr de harina 0000
- 600 ml de leche
- 180 gr de jamón cocido
- 180 gr de queso mozzarella
- 50 gr de queso rallado
- Sal y pimienta a gusto
- Nuez moscada a gusto
Para empanar:
- 2 huevos
- 200 gr de pan rallado
- 80 gr de harina
Para freír:
- Aceite, cantidad necesaria
Preparación
- Cortar el jamón cocido en cubos pequeños y rallar o picar la mozzarella.
- Derretir la manteca en una cacerola a fuego medio.
- Agregar la harina y mezclar durante 1 minuto para cocinarla ligeramente.
- Incorporar la leche de a poco, revolviendo constantemente con un batidor para evitar que se formen grumos.
- Cocinar a fuego medio-bajo hasta obtener una preparación espesa, similar a una salsa blanca muy firme.
- Condimentar con sal, pimienta y nuez moscada.
- Agregar el jamón, la mozzarella y el queso rallado. Mezclar hasta que el queso comience a fundirse y todo quede bien integrado.
- Pasar la preparación a una fuente, cubrir con film en contacto y llevar a la heladera durante al menos 3 horas, hasta que esté bien fría y firme.
- Tomar porciones generosas de la mezcla y darles forma ovalada con las manos, procurando que queden gruesas.
- Pasar cada croqueta primero por harina, luego por huevo batido y finalmente por pan rallado.
- Llevarlas nuevamente a la heladera durante 20 minutos para que el empanado se afirme.
- Calentar abundante aceite a unos 170-175 °C.
- Freír pocas croquetas por vez durante 3 a 4 minutos, girándolas con cuidado, hasta que estén bien doradas.
- Retirar con una espumadera y dejar escurrir sobre papel absorbente.
Tips y consejos
- La preparación debe quedar bastante espesa antes de enfriarse para poder formar las croquetas sin dificultad.
- Enfriar bien la masa es fundamental para que conserve la forma durante el armado.
- Cortar el jamón en cubitos pequeños permite que quede bien repartido en el interior.
- No hacer las croquetas demasiado finas; un mayor grosor ayuda a conseguir un centro más cremoso.
- Sellar bien cualquier grieta antes de empanar para evitar que el queso se escape al freír.
- Si se quiere una cobertura más crocante, se puede hacer doble empanado.
- Mantener el aceite a temperatura media-alta para que se doren rápido sin absorber demasiada grasa.
- Freír pocas por vez evita que el aceite pierda temperatura.
- Dejarlas reposar uno o dos minutos después de freírlas antes de abrirlas, porque el interior estará muy caliente.
- También pueden prepararse con anticipación y mantenerse refrigeradas hasta el momento de cocinar.
El exterior queda crocante y dorado, mientras que el centro se mantiene espeso, cremoso y con el queso bien fundido entre los trozos de jamón.