Esta crema casera tiene una textura suave, espesa y fácil de aplicar, ideal para quienes buscan una preparación simple para cuidar la piel en casa.
Se elabora con ingredientes comunes y deja una sensación más tersa e hidratada después de su uso.

Ingredientes
- 1 clara de huevo
- 1 cda de maicena
- 1 cda de miel pura
- 1 cdita de agua fría
- 1 frasco de vidrio limpio y seco
- 1 bowl pequeño
- 1 batidor de mano o tenedor
- 1 olla para baño María
Preparación
- Colocá la clara de huevo en un bowl limpio y batila durante unos segundos. No hace falta llevarla a punto nieve, solo debe quedar un poco espumosa para que la mezcla tome una textura más liviana.
- Agregá la miel pura y mezclá bien hasta integrarla con la clara. Conviene revolver con paciencia para que no queden partes separadas ni zonas demasiado espesas.
- En otro recipiente chico, disolvé la maicena con la cucharadita de agua fría. Mezclá hasta formar una pasta lisa, sin grumos. Este paso ayuda a que la crema final quede más pareja.
- Incorporá la maicena disuelta al bowl con la clara y la miel. Revolvé hasta obtener una preparación uniforme.
- Prepará un baño María colocando agua en una olla y llevándola a fuego bajo. Apoyá encima el bowl con la mezcla, cuidando que la base del recipiente no toque directamente el agua.
- Cociná la preparación al baño María durante 1 o 2 minutos, revolviendo todo el tiempo. La mezcla debe espesar de a poco hasta tomar una consistencia cremosa.
- No dejes que hierva ni que tome demasiado calor, porque la clara puede cocinarse de más y formar grumos.
- Cuando la crema tenga una textura más densa y homogénea, retirala del calor y dejala enfriar a temperatura ambiente.
- Una vez fría, pasala a un frasco de vidrio limpio y seco con tapa. Guardala en la heladera y usala dentro de los 3 días.
Cómo usarla
- Lavá bien el rostro y secalo con una toalla limpia, sin frotar.
- Aplicá una capa fina de la crema sobre la piel, evitando el contorno de ojos, labios y zonas irritadas.
- Dejá actuar entre 15 y 20 minutos.
- Enjuagá con agua tibia y retirala suavemente.
- Después, podés aplicar una crema hidratante suave si sentís la piel tirante.
Tips y consejos
- Antes del primer uso, probá una pequeña cantidad en el antebrazo y esperá unos minutos para controlar que no cause irritación.
- No la apliques sobre heridas, granitos inflamados, quemaduras, piel irritada o zonas muy sensibles.
- Si sos alérgica al huevo, a la miel o a alguno de los ingredientes, no uses esta preparación.
- Evitá aplicarla cerca de los ojos, porque puede causar molestias o irritación.
- Si sentís ardor, picazón o enrojecimiento, enjuagá enseguida con abundante agua y suspendé su uso.
- Usá siempre utensilios limpios para prepararla y para sacarla del frasco.
- Como contiene clara de huevo, debe mantenerse en la heladera y no conviene guardarla por más de 3 días.
- Aplicala de forma ocasional, no todos los días, para evitar resecar o sensibilizar la piel.
- La textura puede variar según el tamaño de la clara y la cantidad exacta de maicena. Si queda demasiado espesa, podés agregar unas gotitas de agua fría y mezclar.
- Para una sensación más agradable, aplicala cuando ya esté bien fría y con el rostro limpio.
Esta crema casera queda suave, firme y fácil de extender. Usada con cuidado, puede dejar la piel con una sensación más hidratada, tersa y pareja.