El coliflor crocante con parmesano y ajo es una opción deliciosa para preparar una cena diferente o compartir como picada.
Queda dorado por fuera, tierno por dentro y con un sabor irresistible gracias al queso y los condimentos.

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Ingredientes
Para el coliflor:
- 1 coliflor mediano
- 150 g de harina 0000
- 2 huevos
- 120 ml de leche
- 2 dientes de ajo picados
- 1 cdita de pimentón dulce
- 1 cdita de orégano seco
- 2 cdas de perejil fresco picado
- Sal y pimienta a gusto
- Aceite para freír
Para terminar:
- 80 g de queso parmesano rallado
- 2 cdas de perejil fresco picado
- 1 diente de ajo picado
- 25 g de manteca
Para la salsa de ajo:
- 150 g de mayonesa
- 2 cdas de yogur natural sin azúcar
- 1 diente de ajo pequeño rallado
- 1 cda de jugo de limón
- 1 cda de perejil picado
- Sal y pimienta a gusto
Preparación
- Lavar bien el coliflor y separar los ramilletes con un cuchillo. Procurar que tengan tamaños similares para conseguir una cocción pareja.
- Colocar abundante agua en una cacerola y llevarla a hervor. Agregar una pizca de sal e incorporar los ramilletes de coliflor.
- Cocinar durante 3 a 4 minutos, hasta que estén ligeramente tiernos, pero todavía firmes. Retirar y escurrir muy bien. Dejarlos enfriar y secarlos con papel de cocina.
- En un recipiente amplio, colocar los huevos y la leche. Batir con un tenedor hasta conseguir una mezcla uniforme.
- Incorporar la harina poco a poco, revolviendo con un batidor de mano para evitar que se formen grumos.
- Agregar el ajo picado, el pimentón dulce, el orégano, el perejil, la sal y la pimienta. Mezclar hasta obtener una preparación espesa, pero lo suficientemente fluida para cubrir los ramilletes.
- Incorporar el coliflor a la mezcla y revolver suavemente con una espátula. Todos los ramilletes deben quedar cubiertos con una capa pareja de la preparación.
- Colocar abundante aceite en una sartén profunda y calentarlo a aproximadamente 170-175 °C. Es importante que el aceite esté caliente antes de comenzar la fritura.
- Tomar los ramilletes de a uno con una pinza o cuchara, dejando escurrir ligeramente el exceso de mezcla. Colocarlos cuidadosamente en el aceite caliente.
- Freír en pequeñas tandas durante 3 a 5 minutos, girándolos cuando sea necesario, hasta que estén bien dorados y crocantes por todos lados.
- Retirar los ramilletes con una espumadera y colocarlos sobre una rejilla para eliminar el exceso de aceite. Repetir el procedimiento con el resto del coliflor.
- Derretir la manteca en una sartén pequeña a fuego bajo. Agregar el ajo picado y cocinar durante unos segundos, revolviendo constantemente, sin dejar que se dore demasiado.
- Retirar la manteca del fuego y distribuirla en pequeñas cantidades sobre el coliflor recién frito. Mezclar suavemente para incorporar el sabor a ajo sin humedecer demasiado el rebozado.
- Espolvorear con el queso parmesano rallado y el perejil fresco picado. Distribuirlos sobre los ramilletes mientras todavía están calientes para que se adhieran mejor.
- Para preparar la salsa, mezclar la mayonesa con el yogur natural, el ajo rallado y el jugo de limón en un recipiente pequeño.
- Incorporar el perejil picado, la sal y la pimienta. Revolver hasta conseguir una salsa cremosa y homogénea. Mantener en la heladera hasta el momento de servir.
- Acomodar el coliflor crocante sobre una fuente amplia, dejando los ramilletes ligeramente separados para conservar mejor su textura.
- Servir inmediatamente, acompañado con la salsa de ajo en un recipiente pequeño. Cada bocadito debe quedar dorado, crocante y con el interior tierno.
Tips y consejos
- Elegir un coliflor fresco: debe tener los ramilletes firmes y compactos, sin manchas oscuras.
- Cortar tamaños similares: permite que todos los bocaditos se cocinen de manera uniforme.
- No hervir demasiado: el coliflor debe quedar firme para que no se desarme durante la fritura.
- Secar muy bien: eliminar el exceso de humedad ayuda a que la mezcla se adhiera y reduce las salpicaduras de aceite.
- Controlar la consistencia: si la mezcla queda demasiado líquida, agregar una cucharada de harina. Si está muy espesa, incorporar un poco más de leche.
- Mantener el aceite caliente: una temperatura de 170-175 °C permite conseguir una cobertura dorada sin que absorba demasiado aceite.
- Freír en pequeñas tandas: evita que baje demasiado la temperatura del aceite y ayuda a lograr una textura crocante.
- Utilizar parmesano recién rallado: aporta un sabor más intenso y se adhiere mejor a los ramilletes calientes.
- No excederse con la manteca: utilizar solamente una pequeña cantidad para aportar sabor sin ablandar el rebozado.
- Agregar el queso al final: permite conservar su sabor y evita que se queme durante la fritura.
- Preparar la salsa con anticipación: dejarla reposar unos minutos en la heladera ayuda a integrar mejor los sabores.
- Servir recién hecho: el coliflor conserva mejor su textura crocante cuando todavía está caliente.
Queda dorado y crocante por fuera, con un interior tierno y mucho sabor a ajo y parmesano. Ideal para compartir recién hecho.