La cazuela de albóndigas con papas y queso es una comida abundante, cremosa y bien rendidora.
Lleva albóndigas doradas, papas tiernas, una salsa suave que une todo y una capa de queso gratinado que la deja muy tentadora.

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Ingredientes
Para las albóndigas:
- 500 gr de carne picada
- 1 huevo
- 2 cdas de pan rallado
- 1 diente de ajo picado
- 2 cdas de perejil picado
- 1 cdita de pimentón
- Sal y pimienta a gusto
- 2 cdas de aceite
Para la cazuela:
- 4 papas medianas
- 1 cebolla
- 1 diente de ajo
- 200 ml de crema de leche
- 150 ml de leche
- 150 gr de mozzarella o queso cremoso
- 50 gr de queso rallado
- 1 cdita de orégano
- 1 pizca de nuez moscada
- Sal y pimienta a gusto
- Perejil picado para terminar
Preparación
- Colocá la carne picada en un bowl y agregá el huevo, el pan rallado, el ajo, el perejil, el pimentón, sal y pimienta.
- Mezclá bien con las manos hasta formar una preparación pareja. Armá albóndigas medianas, tratando de que tengan un tamaño similar para que se cocinen al mismo tiempo.
- Calentá una sartén con aceite y dorá las albóndigas por todos lados. No hace falta cocinarlas por completo en este paso, solo sellarlas para que tomen mejor sabor y mantengan la forma.
- Pelá las papas y cortalas en cubos medianos. Hervilas en agua con sal durante 8 a 10 minutos, hasta que estén apenas tiernas pero firmes. Escurrilas y reservalas.
- En una sartén o cacerola, salteá la cebolla picada con el ajo hasta que estén transparentes.
- Agregá la crema de leche, la leche, sal, pimienta, orégano y una pizca de nuez moscada. Mezclá y cociná unos minutos a fuego bajo.
- Sumá la mitad de la mozzarella o queso cremoso en trozos y revolvé hasta que se derrita. Tiene que quedar una salsa cremosa, no demasiado líquida.
- En una fuente para horno o cazuela grande, distribuí las papas y las albóndigas doradas.
- Volcá por encima la salsa cremosa de queso, tratando de que llegue entre las papas y las albóndigas.
- Agregá el resto de la mozzarella y el queso rallado por arriba.
- Llevá a horno precalentado a 200 °C durante 20 a 25 minutos, hasta que las albóndigas terminen de cocinarse, las papas estén tiernas y la superficie quede gratinada.
- Retirá del horno, dejá reposar 5 minutos y terminá con perejil picado antes de servir.
Tips y consejos
- Las albóndigas quedan mejor si primero se doran en sartén. Ese paso les da sabor y evita que se desarmen dentro de la cazuela.
- No hiervas de más las papas. Tienen que quedar firmes, porque después terminan de cocinarse en el horno junto con la salsa.
- La salsa debe quedar cremosa y con cuerpo. Si está muy líquida, la cazuela puede parecer aguada; si está demasiado espesa, podés agregar un chorrito más de leche.
- El queso cremoso da una textura más suave, mientras que la mozzarella ayuda a lograr una cubierta más gratinada.
- Si querés una cazuela más potente, podés sumar panceta dorada, jamón picado o un poco de cebolla de verdeo.
- Para que quede más dorada por arriba, usá horno fuerte los últimos minutos o gratinador, controlando que no se queme.
- El perejil fresco al final aporta color y corta un poco la intensidad de la crema y el queso.
- También podés preparar las albóndigas con mezcla de carne vacuna y cerdo para que queden más jugosas.
- Si la carne picada larga mucho líquido al dorarla, retiralo antes de armar la fuente para que la cazuela no quede pesada.
- Se sirve mejor recién salida del horno, cuando el queso todavía está fundido y la salsa cremosa se mezcla con las papas.
Esta cazuela de albóndigas con papas y queso queda abundante, cremosa y bien gratinada.
Es una receta completa, sabrosa y perfecta para servir directamente en la fuente.