Estos bocaditos combinan acelga, ricota y queso en una preparación suave por dentro y ligeramente dorada por fuera.
Se hacen al horno y la mezcla queda firme, húmeda y fácil de trabajar.

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Ingredientes
- 1 atado grande de acelga
- 250 gr de ricota
- 120 gr de queso mozzarella rallado
- 50 gr de queso rallado
- 1 huevo
- 4 cdas de pan rallado
- 1 cdita de ajo en polvo
- Sal y pimienta a gusto
- Nuez moscada a gusto
- 1 cda de aceite
Preparación
- Lavar bien la acelga y cocinarla durante unos minutos en agua hirviendo con sal, hasta que las hojas estén tiernas.
- Escurrirla, dejarla entibiar y apretarla muy bien con las manos para retirar todo el exceso de agua.
- Picar la acelga finamente y colocarla en un bowl.
- Agregar la ricota, la mozzarella, el queso rallado, el huevo, el pan rallado, el ajo en polvo, la nuez moscada, sal y pimienta.
- Mezclar hasta obtener una preparación húmeda pero compacta. Debe poder mantenerse unida al tomar una porción con las manos.
- Llevar la mezcla a la heladera durante 20 minutos para que tome mayor firmeza.
- Tomar pequeñas porciones y formar bocaditos ovalados o ligeramente redondeados, procurando que tengan un tamaño similar.
- Colocarlos sobre una placa cubierta con papel manteca y pincelada con un poco de aceite.
- Pincelar ligeramente la superficie de los bocaditos con aceite y llevarlos a horno precalentado a 210 °C.
- Hornear durante 20 a 25 minutos, hasta que estén firmes y bien dorados en la superficie.
- Retirar del horno y dejar reposar unos minutos antes de moverlos para evitar que se rompan.
Tips y consejos
- Escurrir muy bien la acelga para que la mezcla no quede aguada.
- Si la ricota tiene mucho líquido, dejarla unos minutos en un colador antes de utilizarla.
- El pan rallado debe agregarse de a poco; si la mezcla ya está firme, puede no ser necesario usar toda la cantidad.
- Enfriar la preparación antes de formar los bocaditos ayuda a que mantengan mejor la forma.
- No hacerlos demasiado grandes para que se cocinen bien en el centro.
- Dejar espacio entre cada bocadito para que el calor circule de manera pareja.
- Pincelar apenas con aceite ayuda a conseguir una superficie más dorada.
- Si se desea una costra un poco más marcada, se puede agregar una pequeña cantidad de queso rallado por encima antes de llevarlos al horno.
- Se pueden conservar en la heladera durante 2 días y recalentar unos minutos en horno caliente.
La combinación de acelga y ricota mantiene el interior tierno, mientras que los quesos aportan sabor y una superficie bien dorada.