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Postres, pastelería y cosas dulces

Cómo hacer Baked Alaska casero

Un postre clásico que combina temperaturas y texturas en un solo bocado.

La base suave se une con un interior bien cremoso y un exterior aireado que se dora por fuera.

Te recomendamos: Postre cremoso ¡1 ingrediente!

Es vistoso, distinto y perfecto para sorprender sin necesidad de técnicas complicadas.

Ingredientes

Para la base:

  • 1 bizcochuelo bajo (puede ser casero o comprado)

Para el relleno:

  • 1 litro de helado (vainilla, frutilla o mezcla)
  • Opcional: trozos de fruta (frutillas o frutos rojos)

Para el merengue:

  • 4 claras de huevo
  • 200 g de azúcar
  • 1 pizca de sal
  • 1 cucharadita de jugo de limón

Preparación

  1. Cortar el bizcochuelo del tamaño de la base que quieras armar. Puede ser redondo o en forma de domo.
  2. Colocar el bizcochuelo en una fuente o plato apto para freezer.
  3. Sobre la base, acomodar el helado dándole forma de cúpula. Si querés, podés hacer capas mezclando sabores o agregar fruta en el medio.
  4. Llevar al freezer durante al menos 2 a 3 horas, hasta que esté bien firme.
  5. Mientras tanto, preparar el merengue: colocar las claras en un bowl con la pizca de sal y batir hasta que empiecen a espumar.
  6. Agregar el azúcar de a poco mientras se sigue batiendo, hasta lograr un merengue firme, brillante y bien consistente. Incorporar el jugo de limón al final.
  7. Retirar el postre del freezer y cubrir completamente con el merengue, sin dejar espacios, sellando bien toda la superficie.
  8. Con una cuchara o manga, formar picos para darle textura.
  9. Dorar el merengue con un soplete de cocina o llevar unos minutos al horno fuerte hasta que tome color.
  10. Servir de inmediato para disfrutar el contraste entre el exterior tibio y el interior frío.

Consejos:

  • Es fundamental que el helado esté bien firme antes de cubrirlo con el merengue, así mantiene la forma y no se derrite al manipularlo.
  • Cubrir completamente el postre con merengue ayuda a aislar el frío del interior, evitando que se derrita rápido al dorarlo.
  • Si no tenés soplete, el horno tiene que estar bien caliente y el dorado debe ser rápido para no afectar el interior.
  • Podés variar los sabores del helado según lo que tengas en casa o combinar dos para hacerlo más interesante.
  • El merengue tiene que quedar bien firme; si está flojo, no va a mantener la forma ni los picos.
  • Para un mejor resultado, armá el postre con tiempo y dejalo en el freezer hasta el momento justo de terminarlo.
  • Evitá manipularlo demasiado una vez armado para que no pierda la forma.
  • Servir apenas terminado asegura la mejor textura y contraste en cada porción.

Un postre distinto, llamativo y perfecto para cerrar una comida con algo especial sin complicarse demasiado.

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