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Trucos del Hogar

Cómo devolverle el blanco a unas zapatillas muy sucias y amarillentas

Con el uso, las zapatillas blancas pueden terminar opacas, manchadas y con un tono amarillento que no desaparece con un lavado común.

Para recuperarlas, conviene hacer una limpieza más profunda y trabajar especialmente sobre la tela, las costuras y la goma, que suelen ser las zonas donde más se acumula la suciedad.

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Qué vas a necesitar

  • 2 cdas de bicarbonato de sodio
  • 1 cda de detergente líquido
  • 1 cda de agua oxigenada de 10 volúmenes
  • 1 cda de agua
  • 1 cepillo de dientes viejo o cepillo pequeño
  • 1 paño limpio
  • Agua tibia, cantidad necesaria

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Cómo hacerlo

  1. Retirá los cordones de las zapatillas y sacudí bien el calzado para eliminar polvo, tierra y cualquier resto de suciedad superficial. Si es necesario, pasá primero un cepillo seco por toda la superficie.
  2. En un recipiente pequeño mezclá el bicarbonato, el detergente, el agua oxigenada y el agua. Integrá hasta obtener una pasta cremosa que pueda extenderse fácilmente sin quedar demasiado líquida.
  3. Aplicá la mezcla sobre las zonas más sucias y amarillentas. Prestá especial atención a la puntera, los laterales, las costuras y el borde de la suela.
  4. Con el cepillo, frotá suavemente realizando movimientos circulares. No hace falta ejercer demasiada presión: es mejor trabajar cada sector durante unos segundos y repetir si todavía queda suciedad.
  5. Dejá actuar la pasta durante aproximadamente 15 minutos. Evitá que permanezca durante horas sobre el calzado, especialmente si se trata de materiales delicados.
  6. Pasado ese tiempo, volvé a cepillar las zonas donde las manchas sean más resistentes.
  7. Retirá toda la mezcla con un paño limpio humedecido en agua tibia. Repetí el procedimiento varias veces hasta que no queden restos blancos del producto.
  8. Si las zapatillas permiten un enjuague más profundo, podés pasar rápidamente la superficie bajo agua limpia, evitando empaparlas innecesariamente.
  9. Dejalas secar a la sombra, en un lugar ventilado. Colocar papel blanco en el interior ayuda a conservar la forma y a absorber parte de la humedad.
  10. Lavá los cordones por separado con agua tibia y detergente. Una vez secos, volvé a colocarlos para completar el cambio.

Tips y consejos

  • Probá primero la mezcla en una zona poco visible si no conocés bien el material de las zapatillas.
  • Este método funciona mejor en calzado blanco de lona, tela resistente y partes de goma.
  • No utilices lavandina directamente, ya que puede favorecer la aparición de tonos amarillentos y dañar algunos materiales.
  • Evitá secarlas bajo sol intenso porque ciertas telas y adhesivos pueden deteriorarse.
  • En cuero, gamuza o materiales especiales conviene utilizar productos específicos y no esta mezcla.
  • Si están extremadamente sucias, es preferible repetir el procedimiento antes que frotar con demasiada fuerza.

El cambio se nota especialmente cuando se trabaja la suciedad acumulada y no se limita la limpieza a un simple lavado con agua.

Con una aplicación cuidadosa, un buen cepillado y un secado correcto, unas zapatillas apagadas y amarillentas pueden recuperar gran parte de su aspecto blanco original.

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