Curar un mate ayuda a preparar el interior, reducir sabores fuertes y prolongar su duración.
El método puede aplicarse tanto a los mates de calabaza como a los de madera natural sin tratar, aunque cada material necesita algunos cuidados diferentes.

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Qué mates necesitan curado
Los mates de calabaza suelen necesitar curado antes del primer uso porque su interior conserva restos blandos y un sabor vegetal intenso.
Los mates de madera natural también pueden curarse, siempre que no estén barnizados, sellados ni revestidos por dentro. Si tienen algún tratamiento especial, conviene seguir las indicaciones del fabricante.
Los mates de acero, vidrio, cerámica, plástico o silicona no se curan. Solo deben lavarse antes de utilizarlos.
Materiales
- Yerba usada y húmeda
- Agua caliente, pero no hirviendo
- Una cuchara pequeña
- Un paño limpio o papel absorbente
Procedimiento para un mate de calabaza
- Enjuagar el interior con un poco de agua tibia para retirar polvo o restos sueltos.
- Llenar el mate con yerba usada y húmeda. La yerba debe ser reciente, sin olor agrio ni señales de moho.
- Agregar agua caliente hasta humedecer bien la yerba, sin llenar hasta el borde.
- Dejar reposar entre 12 y 24 horas en un lugar ventilado.
- Retirar la yerba y raspar suavemente el interior con una cuchara para quitar los restos blandos de pulpa.
- Repetir el proceso una vez más si todavía quedan zonas blandas o si el olor de la calabaza sigue siendo muy fuerte.
- Enjuagar con un poco de agua tibia y dejar secar completamente en un lugar ventilado.
Procedimiento para un mate de madera
- Revisar que la madera no esté barnizada, sellada ni revestida en el interior.
- Enjuagar rápidamente con agua tibia, sin dejar el mate sumergido.
- Colocar yerba usada y húmeda hasta cubrir el interior.
- Agregar un poco de agua caliente, sin empapar demasiado la madera.
- Dejar reposar entre 8 y 12 horas. No conviene superar ese tiempo porque la madera puede absorber demasiada humedad.
- Retirar la yerba y limpiar el interior con una cuchara o un paño suave, sin raspar con fuerza.
- Dejar secar por completo antes de volver a utilizarlo.
Diferencias importantes entre ambos materiales
La calabaza suele tolerar un curado más largo y puede necesitar un raspado suave para retirar la pulpa interna.
La madera, en cambio, no debe permanecer húmeda durante demasiado tiempo. Si absorbe demasiada agua, puede hincharse, deformarse o agrietarse.
En ninguno de los dos casos conviene usar detergente, lavandina, alcohol ni limpiadores perfumados, porque el material puede absorber el olor y el sabor.
Cómo saber si el mate ya está curado
El interior puede oscurecerse y tomar un color más uniforme. Esto es normal y forma parte del contacto con la yerba.
También debería disminuir el olor fuerte del material nuevo. El mate debe sentirse firme, sin zonas blandas, olor agrio ni humedad persistente.
Los primeros usos pueden conservar un sabor leve a calabaza o madera, pero no debería ser desagradable.
Cómo cuidarlo después de cada uso
Retirar la yerba apenas se termina de usar, enjuagar rápidamente con agua tibia y dejar secar con buena ventilación.
No conviene guardar el mate húmedo, dejarlo con yerba durante toda la noche ni apoyarlo completamente boca abajo, porque esto dificulta la circulación de aire.
Lo mejor es dejarlo boca arriba o ligeramente inclinado hasta que el interior esté seco.
Tips y consejos
- Usar agua caliente, pero nunca hirviendo. El exceso de temperatura puede resecar la calabaza o favorecer grietas en la madera.
- No prolongar el reposo más de lo necesario. En la calabaza alcanza con un máximo de 24 horas por etapa, mientras que en la madera conviene limitarlo a 8 o 12 horas.
- Raspar solo cuando haga falta. En los mates de calabaza puede ser necesario retirar pulpa blanda, pero en los de madera solo hay que limpiar suavemente.
- No sumergir el mate en agua. Tanto la calabaza como la madera pueden absorber humedad desde el exterior y deteriorarse.
- Dejarlo secar antes de guardarlo. La humedad acumulada es la principal causa de malos olores, manchas y aparición de moho.
- Revisar el interior antes de usarlo. Si tiene olor fuerte, pelusa, zonas blandas o manchas que se desprenden, conviene no utilizarlo hasta limpiarlo y secarlo bien.
Con un curado sencillo y un buen secado después de cada uso, tanto el mate de calabaza como el de madera pueden conservarse en mejores condiciones y durar mucho más tiempo.