Estas canastitas son simples, rendidoras y quedan con una presentación muy vistosa.
La masa queda dorada y crocante en los bordes, mientras que el relleno sale cremoso y bien sabroso.

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Son ideales para una comida rápida, una picada casera o para resolver algo rico sin hacer una receta complicada.
Ingredientes
- 12 tapas de empanadas
- 200 gr de jamón cocido
- 200 gr de queso cremoso, mozzarella o pategrás
- 2 huevos
- 3 cdas de crema de leche o queso crema
- 2 cdas de queso rallado
- Sal a gusto
- Pimienta a gusto
- 1 cdita de orégano
- Ciboulette, perejil o verdeo picado, opcional
- Aceite o rocío vegetal para el molde
Preparación
- Aceitá apenas una placa para muffins o moldes individuales. Colocá una tapa de empanada en cada hueco y acomodala con cuidado, formando una canastita con los bordes levantados.
- Cortá el jamón en cubitos chicos o tiritas. Cortá también el queso en cubos pequeños, o rallalo si preferís que se funda más parejo.
- En un bowl, mezclá los huevos con la crema de leche o el queso crema. Sumá el queso rallado, sal, pimienta y orégano.
- Agregá el jamón y el queso a la mezcla. Integrá todo sin batir demasiado, solo hasta que el relleno quede bien repartido.
- Rellená las canastitas sin llegar hasta el borde, porque durante la cocción el relleno puede inflarse un poco.
- Si querés, espolvoreá por arriba un poco de ciboulette, perejil o verdeo picado para darles más color y sabor.
- Llevá a horno precalentado a 180 °C durante 20 a 25 minutos, o hasta que la masa esté dorada y el relleno firme y gratinado.
- Retirá del horno y dejá reposar 5 minutos antes de desmoldar, así no se rompen y el relleno termina de acomodarse.
Tips y consejos
- Si no tenés molde para muffins, podés hacerlas en una placa común, pero conviene usar moldes individuales de aluminio o silicona para que mantengan mejor la forma. También podés armarles un borde más alto haciendo pequeños pliegues en la masa.
- Para que la base no quede húmeda, no rellenes demasiado las canastitas y evitá usar quesos que larguen mucho líquido. Si usás mozzarella fresca, dejala escurrir antes de sumarla.
- Podés hacer una versión más contundente agregando choclo, cebolla salteada, panceta dorada o pollo desmenuzado. La clave es que cualquier ingrediente extra esté ya cocido y sin exceso de líquido.
- Para una versión más suave, usá queso cremoso y jamón cocido. Para una versión con más sabor, combiná mozzarella con pategrás, provolone o un poco más de queso rallado.
- Si querés que queden más doradas, pincelá los bordes de la masa con huevo batido antes de llevarlas al horno. También podés sumar un poquito de queso rallado arriba para lograr una cobertura más gratinada.
- Se pueden preparar con anticipación y guardar armadas en la heladera durante unas horas antes de hornear. En ese caso, cubrilas bien para que la masa no se seque.
- Si sobran, guardalas en un recipiente cerrado en la heladera hasta 2 días. Para recalentarlas, lo mejor es horno o air fryer, porque recuperan mejor la textura crocante de la masa.
- También se pueden hacer en versión mini usando tapas de copetín. Quedan perfectas para cumpleaños, picadas o reuniones, y se hornean más rápido, en unos 12 a 15 minutos.
Estas canastitas de jamón y queso son una de esas recetas que se hacen con ingredientes simples y siempre quedan bien.
Con una masa dorada, relleno cremoso y una linda presentación, son ideales para servir calientes y recién salidas del horno.