Muchas personas están empezando a mirar las botellas de plástico de otra manera después de ver esta forma de reutilizarlas.
Con materiales simples, se puede crear una pieza firme, resistente y muy útil para distintos espacios de la casa.

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Lo más llamativo es que el proceso parece extraño al principio, pero el resultado termina siendo mucho más práctico de lo que parece.
Qué necesitás
- Botellas plásticas vacías, todas de tamaño similar
- Tierra, arena o piedras pequeñas para rellenarlas
- Cemento
- Arena de construcción
- Agua
- Un balde o recipiente grande para preparar la mezcla
- Una cuchara de albañil, pala chica o elemento para mezclar
- Plástico, nylon o bolsa grande para proteger el piso
- Guantes de trabajo
- Un palo o regla para emparejar la superficie
- Aceite usado o desmoldante casero, opcional
Paso a paso
- Lo primero es juntar varias botellas plásticas y lavarlas bien. Conviene que sean del mismo tamaño para que el borde quede parejo y la forma final se vea más prolija.
- Rellená cada botella con tierra, arena o piedras pequeñas. Esto ayuda a que tengan peso y no se muevan cuando se acomoden en el piso. Una vez llenas, cerralas bien con sus tapas.
- Colocá un plástico o nylon sobre el piso antes de empezar. Este detalle es importante porque evita que el cemento se adhiera directamente a la superficie donde estás trabajando.
- Acomodá las botellas de pie formando un círculo. Deben quedar una al lado de la otra, bien juntas, para que funcionen como una pared de contención. Si alguna se mueve, podés ajustar el círculo hasta que quede más firme.
- Prepará la mezcla en un balde. Usá cemento, arena y agua, agregando el líquido de a poco hasta lograr una textura espesa, fácil de volcar, pero no demasiado aguada. La mezcla tiene que correr lo suficiente para rellenar el espacio central, pero mantener cuerpo.
- Volcá el cemento dentro del círculo formado por las botellas. Hacelo despacio, desde el centro hacia los costados, para que la mezcla se distribuya bien y no empuje las botellas hacia afuera.
- Con una cuchara de albañil, pala chica o una regla, emparejá la parte superior. No hace falta que quede perfecta, pero sí lo más nivelada posible para que después pueda usarse como base.
- Dejá secar sin mover nada. Lo ideal es esperar al menos 24 horas antes de tocar la estructura, aunque si la pieza es grande o el clima está húmedo, puede necesitar más tiempo para endurecer correctamente.
- Una vez que el cemento esté firme, podés retirar las botellas si solo las usaste como molde, o dejarlas si querés conservar ese borde reciclado como parte del diseño. Todo depende del acabado que estés buscando.
- Cuando la pieza esté completamente seca, se puede limpiar el excedente, lijar un poco los bordes si hace falta y ubicarla en el lugar elegido.
Tips y consejos:
- Usá botellas del mismo tamaño para que el círculo quede más parejo y el resultado final se vea mejor.
- Si querés que las botellas se retiren con más facilidad, podés aplicar apenas un poco de aceite en la parte que estará en contacto con el cemento.
- No prepares una mezcla demasiado líquida. Si queda muy aguada, puede filtrarse entre las botellas y deformar la estructura.
- Antes de volcar el cemento, revisá que el círculo esté firme. Si las botellas están flojas, pueden abrirse cuando la mezcla empiece a hacer presión.
- Para una base más resistente, se puede colocar una malla metálica fina o algunos alambres dentro del cemento antes de que se endurezca.
- Si la pieza va a quedar en exterior, conviene dejarla secar bien antes de moverla o apoyar algo pesado encima.
- Podés usar esta base para colocar una maceta grande, armar un rincón decorativo, apoyar una fuente chica o crear una estructura firme para el patio o el jardín.
- Si querés un acabado más prolijo, podés pintar el cemento una vez seco o cubrir los bordes con piedras decorativas, venecitas o pintura para exterior.
Lo interesante de esta idea es que transforma materiales muy comunes en una pieza útil y resistente.
Con botellas plásticas, una mezcla sencilla y un poco de paciencia, se puede crear una base firme para aprovechar en distintos espacios del hogar.