Este budín queda húmedo, tierno y con una miga delicada gracias a la sémola y al yogur.
Las ciruelas asadas aportan un sabor ligeramente ácido, mientras que la miel forma una terminación brillante y aromática sin volverlo excesivamente dulce.

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Ingredientes
Para el budín
- 180 g de sémola fina
- 120 g de harina 0000
- 120 g de azúcar
- 3 huevos
- 200 g de yogur natural
- 100 ml de aceite neutro
- 80 ml de leche
- 3 cucharadas de miel
- 2 cucharaditas de polvo de hornear
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- 1 pizca de sal
- ½ cucharadita de canela, opcional
Para las ciruelas asadas
- 6 ciruelas firmes
- 2 cucharadas de miel
- 1 cucharada de azúcar rubia o común
- 1 cucharada de jugo de limón
- 20 g de manteca
- ½ cucharadita de canela
Para terminar
- 2 cucharadas de miel
- 2 cucharadas del jugo de cocción de las ciruelas
- 50 g de nueces picadas, opcional
Preparación
- Precalentá el horno a 175 °C. Enmantecá y enhariná un molde para budín de aproximadamente 25 x 11 cm. También podés cubrirlo con papel manteca para facilitar el desmolde.
- Lavá las ciruelas, cortalas por la mitad y retirales el carozo. Después, dividí cada mitad en dos o tres gajos gruesos para que conserven su forma durante la cocción.
- Acomodá las ciruelas en una fuente pequeña. Agregá la miel, el azúcar, el jugo de limón, la canela y la manteca cortada en pequeños trozos.
- Llevá la fuente al horno durante 15 a 20 minutos. Las ciruelas deben quedar tiernas y brillantes, pero sin desarmarse por completo.
- Retiralas y dejalas enfriar. Reservá el líquido que haya quedado en la fuente, porque se utilizará para dar brillo al budín.
- Colocá la sémola en un bowl junto con la leche y el yogur. Mezclá y dejá reposar durante 15 minutos para que absorba parte de la humedad y se ablande.
- En otro recipiente, batí los huevos con el azúcar durante 3 o 4 minutos, hasta obtener una preparación más clara y aireada.
- Agregá el aceite en forma de hilo, la miel y la esencia de vainilla. Mezclá hasta que todos los ingredientes queden bien integrados.
- Incorporá la mezcla de sémola, yogur y leche. Revolvé con una espátula hasta conseguir una preparación uniforme.
- Tamizá la harina junto con el polvo de hornear, la sal y la canela. Agregá los ingredientes secos en dos veces, mezclando solamente hasta que no queden partes de harina visibles.
- Volcá la mitad de la preparación dentro del molde y emparejá suavemente la superficie.
- Distribuí algunos gajos de ciruela asada en el centro, reservando los más prolijos para decorar la parte superior.
- Cubrí con el resto de la mezcla y acomodá encima las ciruelas reservadas. Presionalas apenas para que queden sujetas, pero sin hundirlas por completo.
- Si vas a utilizar nueces, distribuí una parte entre las ciruelas antes de llevar el budín al horno.
- Cociná durante 45 a 55 minutos. Evitá abrir la puerta durante los primeros 35 minutos para que el budín no pierda volumen.
- Comprobá la cocción introduciendo un palillo en una zona sin fruta. Debe salir sin masa cruda, aunque puede conservar algunas migas húmedas.
- Retirá el budín del horno y dejalo reposar dentro del molde durante 15 minutos. Después, desmoldalo con cuidado y pasalo a una rejilla.
- Mezclá las 2 cucharadas de miel con el líquido reservado de las ciruelas. Si la preparación está muy espesa, calentala apenas durante unos segundos.
- Pincelá la superficie del budín mientras todavía está tibio. Esto le dará brillo y mantendrá la parte superior húmeda.
- Terminá con el resto de las nueces picadas y algunos pequeños trozos de ciruela asada, si quedaron disponibles.
Tips y consejos
- Usá sémola fina para conseguir una miga delicada y evitar una textura demasiado granulada.
- El reposo de la sémola con el yogur y la leche es importante para que se hidrate correctamente.
- Elegí ciruelas maduras, pero firmes, para que no se conviertan en puré durante el horneado.
- No agregues las ciruelas calientes a la masa, porque pueden afectar su consistencia.
- Reservá siempre el jugo de cocción de la fruta: concentra mucho sabor y permite preparar una cobertura natural.
- No mezcles demasiado después de incorporar la harina, ya que el budín podría quedar compacto.
- Si la superficie se dora antes de completar la cocción, cubrila suavemente con papel aluminio.
- Para un sabor menos dulce, reducí el azúcar del budín a 100 g y mantené la miel indicada.
- Se conserva hasta 3 días en un recipiente bien cerrado.
- Antes de servir, podés calentarlo apenas para que la miel y las ciruelas recuperen su textura suave.
Después del reposo, la sémola absorbe los jugos y deja una miga húmeda que se mantiene tierna durante varios días.
Las ciruelas aportan contraste y la miel une todos los sabores con una terminación brillante y delicada.