Estos bollitos combinan una masa suave y casera con un relleno cremoso de pollo y cebolla de verdeo. Son sabrosos, rendidores y tienen un interior bien jugoso que contrasta con la superficie dorada.
El relleno se prepara primero para que tome sabor y después se utiliza frío, algo importante para poder cerrar bien cada pieza antes de llevarla al horno.

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Ingredientes
Para la masa:
- 500 gr de harina común
- 10 gr de levadura seca
- 250 ml de leche tibia
- 1 huevo
- 50 gr de manteca a temperatura ambiente
- 1 cdita de azúcar
- 1 cdita de sal
Para el relleno:
- 400 gr de pechuga de pollo cocida y desmenuzada
- 3 cebollas de verdeo
- 150 gr de queso crema
- 80 gr de mozzarella rallada
- 1 cda de aceite
- Sal, a gusto
- Pimienta, a gusto
- 1 pizca de nuez moscada
Para terminar:
- 1 huevo
- 1 cda de leche
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Preparación
- Colocá la leche tibia en un recipiente junto con el azúcar y la levadura. Mezclá y dejá reposar unos 10 minutos, hasta que empiece a formarse espuma.
- Poné la harina en un bowl grande, agregá la sal y hacé un hueco en el centro. Incorporá el huevo, la mezcla de levadura y la manteca blanda.
- Integrá los ingredientes y amasá durante unos 8 a 10 minutos. La masa debe quedar lisa, elástica y suave. Formá un bollo, cubrilo y dejalo descansar durante aproximadamente 1 hora, o hasta que duplique su volumen.
- Para el relleno, picá finamente la parte blanca y verde tierna de las cebollas de verdeo. Calentá el aceite en una sartén y cocinalas durante 2 o 3 minutos a fuego medio.
- Agregá el pollo desmenuzado, sal, pimienta y una pizca de nuez moscada. Mezclá durante un par de minutos y retiralo del fuego.
- Una vez que el pollo esté tibio, incorporá el queso crema y la mozzarella. Mezclá hasta conseguir un relleno cremoso pero con suficiente consistencia para poder manipularlo. Dejá enfriar completamente.
- Desgasificá la masa y dividila en 10 porciones similares. Formá bollitos y después aplastá cada uno con las manos hasta obtener discos de aproximadamente 12 cm.
- Colocá una porción de relleno en el centro. Llevá los bordes hacia arriba y unilos presionando bien para cerrar. Girá cada pieza dejando la unión hacia abajo y dale forma redondeada.
- Acomodá los bollitos sobre una placa ligeramente enmantecada o cubierta con papel manteca. Cubrilos y dejalos descansar otros 20 minutos.
- Batí el huevo con la leche y pincelá suavemente la superficie. Horneá a 190 °C durante unos 20 a 25 minutos, hasta que estén bien dorados.
Tips y consejos
- El relleno debe estar frío antes de colocarlo sobre la masa; si está caliente puede ablandarla demasiado.
- No uses demasiado queso crema porque el interior puede quedar excesivamente líquido.
- Desmenuzá el pollo en fibras medianas para que conserve mejor su textura.
- Cerrá muy bien la parte inferior de cada bollo para evitar que el relleno se escape durante la cocción.
- Si la masa se pega apenas a las manos, evitá agregar mucha harina. Una masa tierna ayuda a conseguir bollitos más suaves.
- Podés reemplazar la mozzarella por pategrás o queso cremoso firme.
- Si sobran, guardalos en la heladera y calentá unos minutos en horno suave antes de servir.
Estos bollitos también se pueden preparar con algunas horas de anticipación y hornear cerca del momento de comer, manteniendo el relleno bien refrigerado hasta entonces.