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Bizcochitos de parmesano y manteca

Estos bizcochitos son ideales para acompañar el mate o preparar una merienda salada sencilla.

La manteca les da una textura tierna y ligeramente quebradiza, mientras que el parmesano aporta un sabor intenso y una superficie dorada muy tentadora.

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Ingredientes

  • 250 gr de harina 0000
  • 120 gr de manteca fría
  • 100 gr de queso parmesano rallado
  • 1 huevo
  • 1 cdita de polvo de hornear
  • 1/2 cdita de sal
  • 2 a 3 cdas de leche
  • Pimienta negra a gusto, opcional

Procedimiento

  1. Colocar la harina en un recipiente junto con el polvo de hornear y la sal.
  2. Agregar la manteca fría cortada en cubos y trabajarla con las manos hasta obtener una preparación arenosa.
  3. Incorporar el parmesano rallado y mezclar para distribuirlo de manera uniforme.
  4. Agregar el huevo y comenzar a unir la preparación.
  5. Incorporar la leche de a poco, utilizando solamente la cantidad necesaria para formar una masa suave que no se pegue demasiado a las manos.
  6. Unir la masa sin amasarla en exceso.
  7. Formar un cilindro de aproximadamente 4 a 5 cm de diámetro y envolverlo. Llevar a la heladera durante unos 30 minutos.
  8. Precalentar el horno a 180 °C y preparar una placa con papel manteca.
  9. Retirar la masa del frío y cortar rodajas de aproximadamente 1 cm de grosor.
  10. Acomodar los bizcochitos sobre la placa dejando un pequeño espacio entre ellos.
  11. Llevar al horno durante 15 a 18 minutos, hasta que los bordes comiencen a dorarse.
  12. Retirar y dejar reposar unos minutos antes de pasarlos a una rejilla.

Tips y consejos

  • La manteca debe estar fría para conseguir una textura más delicada.
  • No conviene amasar demasiado porque los bizcochitos pueden quedar duros.
  • Utilizar parmesano recién rallado aporta más sabor y mejor textura.
  • La cantidad de leche puede variar ligeramente según el tamaño del huevo y la harina utilizada.
  • Enfriar la masa antes de cortarla facilita mucho el armado.
  • Las rodajas no necesitan quedar idénticas; pequeñas diferencias ayudan a conservar un aspecto más casero.
  • Se puede agregar pimienta negra o una pizca de pimentón para darles un sabor diferente.
  • Si se desea una superficie más intensa, se puede agregar un poco de parmesano rallado antes de hornear.
  • Conviene retirarlos cuando estén apenas dorados, ya que terminan de afirmarse mientras se enfrían.
  • Se conservan bien durante 2 o 3 días dentro de un recipiente cerrado.

El resultado son bizcochitos dorados, con una miga tierna y un sabor marcado a queso y manteca que los hace perfectos para una merienda salada.

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