Los bastones de queso son una receta salada, simple y muy tentadora para preparar en casa.
Llevan una masa fácil, quedan dorados por fuera y al abrirlos tienen un relleno de queso bien fundido.

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Ingredientes
Para la masa:
- 300 gr de harina 0000
- 1 cdita de sal
- 1 cdita de polvo de hornear
- 60 gr de manteca fría
- 120 ml de agua fría
- 1 huevo
Para el relleno:
- 250 gr de mozzarella
- 100 gr de queso semiduro
- 1 cdita de orégano
- Pimienta a gusto
Para terminar:
- 1 huevo para pincelar
- 2 cdas de queso rallado
- 1 cdita de orégano
- 1 cdita de pimentón dulce, opcional
Preparación
- Colocar la harina en un bowl junto con la sal y el polvo de hornear. Mezclar para distribuir bien los ingredientes secos.
- Agregar la manteca fría cortada en cubitos y deshacerla con las manos hasta formar una textura arenosa. No hace falta que quede perfecta, pero sí bien integrada con la harina.
- Sumar el huevo y el agua fría de a poco. Unir con cuchara primero y después con las manos, hasta formar una masa suave.
- Pasar la masa a la mesada y amasar apenas durante 2 o 3 minutos. No hay que trabajarla demasiado, solo hasta que quede pareja.
- Envolver la masa o cubrirla con un repasador limpio. Dejarla descansar durante 20 minutos para que sea más fácil de estirar.
- Mientras tanto, cortar la mozzarella y el queso semiduro en bastones gruesos. Mezclarlos con orégano y un poco de pimienta.
- Estirar la masa sobre la mesada apenas enharinada hasta dejarla fina, pero sin que se rompa. Cortar rectángulos del tamaño necesario para envolver cada bastón de queso.
- Colocar un bastón de queso sobre cada rectángulo de masa. Cerrar primero los extremos y luego enrollar, presionando bien la unión para que el queso no se escape durante la cocción.
- Acomodar los bastones en una placa aceitada o con papel manteca, dejando un poco de espacio entre cada uno.
- Pincelar la superficie con huevo batido. Espolvorear con queso rallado, orégano y, si se desea, una pizca de pimentón dulce.
- Llevar a horno precalentado a 200 °C durante 18 a 22 minutos, o hasta que estén dorados y la masa se vea bien cocida.
- Retirar del horno y dejar reposar 3 o 4 minutos antes de servir, para que el queso siga fundido pero no se desborde al cortarlos.
Tips y consejos
- Para que el queso no se escape, es importante cerrar bien los extremos de la masa. Conviene presionar con los dedos y dejar la unión hacia abajo al acomodarlos en la placa.
- La mozzarella da un relleno más cremoso y fundido, pero si se usa sola puede soltar bastante líquido. Por eso queda mejor combinarla con un queso semiduro, que aporta sabor y ayuda a mantener el relleno más estable.
- La masa no debe quedar demasiado gruesa. Si se estira mucho, puede romperse; pero si queda muy alta, tarda más en cocinarse y el interior no queda tan agradable. Lo ideal es un espesor parejo y fácil de manejar.
- Si querés que salgan más dorados, el huevo batido es clave. También se puede sumar un poco de queso rallado por arriba para darles una superficie más sabrosa.
- No conviene comerlos apenas salen del horno. El queso está demasiado caliente y puede salirse con facilidad. Con unos minutos de reposo, quedan más firmes por fuera y cremosos por dentro.
- También se pueden cocinar en freidora de aire. En ese caso, conviene pincelarlos con huevo, acomodarlos sin encimar y cocinarlos a 190 °C hasta que estén dorados.
- Se pueden preparar con anticipación y guardar crudos en la heladera por unas horas. Al momento de hornear, solo hay que pincelarlos y llevarlos directo al horno.
Quedan dorados, sabrosos y con el queso bien derretido en el centro.
Son fáciles de hacer y funcionan muy bien para una cena simple o para servir como picada casera.