Estos bastones de queso con masa casera quedan dorados por fuera, suaves por dentro y con un centro bien sabroso.
Son una opción salada distinta, rendidora y muy tentadora, con una masa simple que se trabaja fácil y una terminación con queso que les da mucho sabor.

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Ingredientes
Para la masa:
- 500 gr de harina común
- 10 gr de levadura seca
- 10 gr de azúcar
- 10 gr de sal
- 280 ml de agua tibia
- 50 ml de aceite
Para el relleno:
- 300 gr de mozzarella
- 80 gr de queso rallado
Para terminar:
- 1 huevo
- 50 gr de queso rallado
- 1 cdita de orégano, opcional
Preparación
- Colocar la harina en un bowl grande y hacer un hueco en el centro.
- Disolver la levadura y el azúcar en el agua tibia. Dejar reposar entre 5 y 10 minutos, hasta que aparezca una ligera espuma en la superficie.
- Agregar la mezcla de levadura a la harina junto con el aceite.
- Incorporar la sal y comenzar a unir los ingredientes hasta formar una masa.
- Pasar la masa a la mesada y amasar durante unos 8 a 10 minutos, hasta que quede lisa, suave y elástica.
- Formar un bollo, colocarlo dentro de un bowl apenas aceitado y cubrirlo con un paño. Dejar levar durante aproximadamente 1 hora, o hasta que duplique su tamaño.
- Desgasificar suavemente la masa y dividirla en porciones iguales.
- Tomar cada porción y estirarla formando un rectángulo alargado.
- Colocar en el centro una tira de mozzarella y un poco de queso rallado, dejando libres los bordes.
- Cerrar la masa sobre el relleno y presionar bien la unión. Rodar suavemente sobre la mesada hasta formar un bastón alargado y parejo.
- Acomodar los bastones sobre una placa apenas aceitada, dejando un poco de espacio entre ellos.
- Cubrir y dejar descansar unos 20 minutos.
- Pincelar la superficie con huevo batido y espolvorear con queso rallado. Si se desea, agregar un poco de orégano.
- Llevar a horno precalentado a 200 °C durante unos 18 a 22 minutos, hasta que estén bien dorados.
- Retirar del horno y dejar reposar unos minutos antes de servir.
Tips y consejos
- El agua debe estar tibia, no caliente, para no afectar la levadura.
- No agregar harina de más durante el amasado. La masa puede sentirse ligeramente pegajosa al principio, pero se vuelve más manejable con el trabajo.
- Conviene cortar la mozzarella en tiras gruesas pero no exageradas, para que entre bien dentro del bastón y no se escape durante la cocción.
- Es importante sellar bien la unión de la masa y también los extremos.
- Si la mozzarella tiene mucha humedad, se puede secar ligeramente con papel de cocina antes de usarla.
- Para que todos los bastones se cocinen de manera pareja, conviene hacerlos de un tamaño similar.
- No los coloques demasiado juntos en la placa porque aumentan de volumen durante el segundo levado y en el horno.
- El queso rallado de la superficie ayuda a formar una capa más dorada y sabrosa.
- Si sobran, se pueden guardar en un recipiente cerrado durante 1 o 2 días y recalentar unos minutos en horno medio.
- También se pueden freezar una vez horneados y fríos. Después, se recalientan directamente en el horno hasta recuperar su textura.
El resultado son bastones dorados, con una masa tierna y un relleno de queso que queda muy bien integrado en el interior.