Cuidarse no significa privarse de comidas ricas. Esta receta de avena y manzanas es perfecta para un desayuno o merienda saludable, llena de sabor y sin harinas ni azúcares agregados.
Además, se prepara en pocos pasos y con ingredientes simples que seguramente tenés en casa.

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Ingredientes
- 1 taza de avena (90 g)
- 150 ml de leche tibia (aproximadamente ⅔ de taza)
- 2 manzanas, peladas y cortadas en cubos
- 20 g de manteca derretida (1 ½ cucharada)
- ½ cucharadita de esencia de vainilla
- 2 huevos grandes
- 50 g de frutos secos picados (como nueces, almendras o avellanas)
- Aceite vegetal para engrasar la fuente
Preparación
- Precalentá el horno a 180 °C y engrasá una fuente para hornear con un poco de aceite.
- En un bol mediano, mezclá la avena con la leche tibia y dejá reposar unos minutos para que se ablande.
- En otro recipiente, batí los huevos con la manteca derretida y la esencia de vainilla. Luego, incorporá las manzanas cortadas en cubos y los frutos secos picados.
- Combiná ambas mezclas, integrando bien todos los ingredientes.
- Volcá la preparación en la fuente engrasada, distribuyéndola de forma pareja.
- Llevá al horno durante 30 minutos o hasta que esté dorado y firme en el centro.
- Dejá enfriar unos minutos antes de cortar y servir.
Consejos
Para un toque más dulce:
- Rociá con miel o jarabe de arce al momento de servir. También podés acompañar con yogur natural o frutas frescas.
Personalizá la receta:
- Cambiá los frutos secos por pasas, arándanos o semillas si te gustan los contrastes de textura.
- Si preferís una versión sin lácteos, reemplazá la leche por una alternativa vegetal y la manteca por aceite.
Conservación:
- Guardá las sobras en un recipiente hermético en la heladera por hasta 3 días. Calentala en horno o microondas para que recupere su textura.
Con esta receta, disfrutás de una opción nutritiva, saciante y deliciosa. Ideal para mantenerte activo y saludable sin renunciar al placer de comer bien. ¡Probala!