Una receta ideal para lograr esos arrolladitos bien crocantes por fuera y jugosos por dentro, con un relleno de carne sabroso y equilibrado.
Perfectos para servir como entrada o para picar, con una textura que hace que cada bocado sea irresistible.

Te recomendamos: Canastitas de carne con champiñones y queso bien doradas y jugosas
Ingredientes
Para el relleno:
- 300 g de carne picada
- 1/2 cebolla picada fina
- 1 zanahoria rallada
- 1/2 morrón picado chico
- 1 diente de ajo
- 2 cucharadas de salsa de soja
- Sal y pimienta a gusto
- 1 cucharada de aceite
Para armar:
- 12 tapas para arrolladitos primavera (o masa tipo wonton grande)
- 1 cucharada de harina + agua (para sellar)
Para freír:
- Aceite cantidad necesaria
Preparación
- Picá bien chico la cebolla, el ajo y el morrón, y rallá la zanahoria para que el relleno quede parejo y fácil de enrollar.
- Calentá una sartén con aceite y salteá la cebolla hasta que esté transparente. Agregá el ajo y cociná unos segundos más.
- Incorporá la carne picada y cociná a fuego medio, desarmando bien los grumos hasta que esté completamente dorada.
- Sumá la zanahoria y el morrón, mezclá bien y cociná unos minutos hasta que estén apenas tiernos pero no blandos.
- Agregá la salsa de soja, salpimentá y cociná unos minutos más para que se integren los sabores. Retirá del fuego y dejá enfriar completamente.
- Para armar, colocá una tapa sobre la mesada en forma de rombo.
- Poné una cucharada de relleno en la parte inferior, sin sobrecargar.
- Doblá la punta inferior sobre el relleno, luego los lados hacia adentro y enrollá firmemente hacia arriba.
- Sellá la punta final con la mezcla de harina y agua para que no se abran al freír.
- Repetí el proceso con el resto.
- Calentá abundante aceite en una sartén o cacerola a temperatura media-alta.
- Freí los arrolladitos en tandas, girándolos para que se doren de manera pareja.
- Retiralos cuando estén bien dorados y crocantes, y colocalos sobre papel absorbente.
- Dejalos reposar unos minutos antes de servir para que tomen mejor textura.
Consejos:
- Es fundamental que el relleno esté frío antes de armar, así evitás que la masa se humedezca y se rompa.
- No los rellenes demasiado, porque pueden abrirse durante la fritura o quedar crudos en el centro.
- Enrollalos firmes, pero sin romper la masa, para lograr ese formato prolijo y compacto.
- El aceite debe estar bien caliente, pero no humeante; si está frío, absorben aceite, y si está muy caliente, se queman por fuera.
- Freí en tandas chicas para no bajar la temperatura del aceite.
- Podés probar uno primero para ajustar el punto de cocción antes de hacer todos.
- Si querés una textura aún más crocante, podés dejarlos reposar unos minutos antes de freírlos.
- También podés hacerlos al horno, pero fritos quedan mucho más similares en textura.
- Acompañalos con salsa agridulce, de soja o picante para sumar contraste.
- Se pueden freezar armados y freír directamente sin descongelar.
Quedan dorados, crocantes y con un relleno bien sabroso que hace que desaparezcan en minutos. Son simples de hacer y siempre funcionan para cualquier ocasión.