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Postres, pastelería y cosas dulces

Volcán de chocolate

Este postre es puro chocolate, intenso y húmedo por fuera, con un interior suave y bien derretido que aparece apenas lo abrís.

Se sirve tibio, espolvoreado con azúcar impalpable y acompañado con frambuesas frescas para equilibrar el dulzor.

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Es ideal para una ocasión especial o para sorprender con algo clásico y contundente.

Ingredientes

  • 200 g de chocolate semiamargo

  • 120 g de manteca

  • 3 huevos

  • 2 yemas

  • 100 g de azúcar

  • 40 g de harina 0000

  • 1 pizca de sal

  • Manteca y cacao extra para los moldes

  • Azúcar impalpable para espolvorear

  • Frambuesas frescas

  • Hojas de menta

Preparación

  1. Precalentá el horno a 200 °C. Enmantecá moldes individuales y espolvorealos con cacao en polvo, cubriendo bien base y bordes. Retirá el excedente.

  2. Derretí el chocolate junto con la manteca a baño María o en microondas en tandas cortas, mezclando hasta que quede liso y brillante. Dejá entibiar unos minutos.

  3. En un bowl, batí los huevos, las yemas y el azúcar hasta que la mezcla esté ligeramente espumosa y el azúcar se haya integrado.

  4. Incorporá el chocolate derretido de forma envolvente, mezclando con suavidad para mantener la textura aireada.

  5. Agregá la harina tamizada junto con la pizca de sal e integrá sin batir en exceso, solo hasta unir.

  6. Distribuí la mezcla en los moldes, llenándolos hasta tres cuartos de su capacidad.

  7. Llevá al horno durante 8 a 10 minutos. Los bordes deben estar firmes pero el centro debe mantenerse blando.

  8. Retirá del horno y dejá reposar un minuto. Pasá un cuchillo por el borde si es necesario y desmoldá con cuidado sobre un plato.

  9. Espolvoreá con azúcar impalpable y decorá con frambuesas frescas y hojas de menta.

Consejos:

  • El punto de cocción es clave: si te pasás de tiempo, el interior se cocina por completo y pierde su efecto cremoso.

  • Usá chocolate de buena calidad para lograr un sabor profundo e intenso.

  • Si preparás la mezcla con anticipación, podés dejarla en los moldes en la heladera y hornear justo antes de servir.

  • Para un contraste extra, podés acompañarlo con una bocha de helado de vainilla.

Servilo recién hecho, cuando todavía está tibio y el interior se mantiene suave y bien derretido.

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