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Torta invisible de manzana: húmeda, rendidora y con pocos ingredientes

Una torta simple y casera, donde la manzana es la verdadera protagonista.

Lleva muy poca masa, queda bien húmeda y se corta en capas finitas que se ven a simple vista.

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Es ideal para acompañar el mate, el café o como postre liviano después de una comida.

Ingredientes

  • 1 kg de manzanas rojas o verdes

  • 3 huevos

  • 100 g de azúcar

  • 100 ml de leche

  • 70 g de harina común

  • 50 g de manteca derretida

  • 1 cucharadita de esencia de vainilla

  • 1 cucharadita de polvo de hornear

  • Ralladura de limón o naranja (opcional)

  • Azúcar impalpable para espolvorear

Preparación

  1. Pelá las manzanas, retirales el centro y cortalas en láminas bien finitas. Lo ideal es que queden casi transparentes para lograr el efecto de capas visibles al cortar. Reservalas en un bowl grande.

  2. En otro recipiente batí los huevos con el azúcar hasta que la mezcla se vea más clara y apenas espumosa. No hace falta batir en exceso, solo integrar bien.

  3. Agregá la leche, la manteca derretida tibia y la esencia de vainilla. Mezclá hasta unir.

  4. Incorporá la harina junto con el polvo de hornear, mezclando con movimientos suaves para evitar grumos. Si te gusta, sumá ralladura de limón o naranja para darle un aroma extra.

  5. Volcá esta preparación líquida sobre las manzanas y mezclá con cuidado, asegurándote de que todas las láminas queden bien cubiertas. La mezcla va a parecer escasa, pero es normal: la torta lleva mucha fruta y poca masa.

  6. Enmantecá y enhariná un molde cuadrado o rectangular. Volcá toda la preparación y acomodá las manzanas para que queden lo más parejas posible.

  7. Llevá a horno precalentado a 180 °C durante aproximadamente 45 a 50 minutos, hasta que la superficie esté bien dorada y al pinchar con un palillo salga apenas húmedo, pero sin restos líquidos.

  8. Retirá del horno y dejá enfriar dentro del molde unos minutos antes de desmoldar.

  9. Una vez fría, espolvoreá con azúcar impalpable por arriba para terminar.

Tips y consejos:

  • Cortar las manzanas bien finitas es clave para lograr la textura característica y las capas visibles.

  • Si querés una versión menos dulce, podés reducir un poco el azúcar sin afectar la textura.

  • Esta torta mejora con el reposo: al día siguiente queda aún más firme y sabrosa.

  • Podés usar una mezcla de manzanas rojas y verdes para equilibrar dulzor y acidez.

  • Para un toque distinto, se puede agregar una pizca de canela a la mezcla líquida.

  • Conviene guardarla en la heladera bien tapada para que conserve su humedad.

Es una torta sencilla, rendidora y muy casera, perfecta para aprovechar manzanas y lograr un resultado delicado sin complicaciones.

Ideal para quienes buscan algo dulce, liviano y con sabor a cocina de todos los días.

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