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Torta invertida de ananá con caramelo brillante

Esta torta sale bien dorada, con una cobertura de caramelo que queda brillante y se escurre apenas por los bordes.

El ananá queda tierno y jugoso arriba, y la miga sale suave, alta y rendidora, sin sentirse pesada.

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Es de esas recetas que se lucen solas cuando la das vuelta y aparece toda la superficie bien prolija.

Ingredientes

Para la base acaramelada

  • 150 g de azúcar

  • 60 g de manteca

  • 7 rodajas de ananá (preferentemente en almíbar, bien escurridas)

  • 7 cerezas al marrasquino (opcional pero quedan perfectas)

  • 2 a 3 cucharadas del almíbar del ananá (opcional)

Para la masa

  • 3 huevos

  • 180 g de azúcar

  • 1 cucharadita de esencia de vainilla

  • 100 g de manteca a temperatura ambiente

  • 120 ml de leche

  • 250 g de harina 0000

  • 12 g de polvo de hornear (1 cucharada sopera al ras)

  • 1 pizca de sal

Preparación

  1. Prendé el horno a 170°C. Enmantecá bien un molde redondo de 22 a 24 cm (si es desmontable, asegurate de envolver la base por fuera con aluminio para evitar pérdidas).

  2. Prepará el caramelo: poné el azúcar en una sartén a fuego medio y dejá que se derrita sin revolver (podés mover apenas la sartén). Cuando esté ámbar, agregá la manteca y mezclá con cuidado hasta integrar.

  3. Volcá el caramelo en la base del molde y giralo para cubrir parejo. Si querés un brillo extra y un caramelo más “fluido”, sumá 2 o 3 cucharadas del almíbar y mové el molde para distribuir.

  4. Acomodá las rodajas de ananá arriba del caramelo, bien encastradas. En cada centro colocá una cereza. Reservá.

  5. Para la masa, batí la manteca con el azúcar 2 a 3 minutos, hasta que se vea más cremosa y clara.

  6. Agregá los huevos de a uno, batiendo entre cada incorporación. Sumá la vainilla.

  7. Incorporá la harina con el polvo de hornear y la sal en dos tandas, alternando con la leche. Mezclá lo justo para que no queden grumos, sin batir de más.

  8. Volcá la mezcla sobre el ananá con cuidado y emparejá con espátula para que quede pareja.

  9. Horneá 45 a 55 minutos, hasta que al pinchar el centro con un palillo salga limpio o con miguitas apenas húmedas.

  10. Sacá del horno y dejá reposar 8 a 10 minutos. Pasado ese tiempo, despegá los bordes con un cuchillo finito, apoyá un plato grande y da vuelta de un movimiento firme. Levantá el molde con cuidado.

  11. Dejá que el caramelo termine de bajar unos minutos antes de cortar, así la cobertura queda bien asentada.

Tips y consejos:

  • Escurrí bien el ananá: si tiene exceso de líquido, el caramelo puede quedar aguado.

  • No dejes enfriar del todo antes de desmoldar: si el caramelo se endurece, se pega. El punto ideal es tibio.

  • Si querés más caramelo “chorreante”, aumentá el azúcar del caramelo a 180 g o sumá 1 cucharada extra de almíbar.

  • Para un dorado parejo, usá horno medio y evitá temperatura alta: así la miga se cocina sin secarse.

  • Si te queda caramelo en el molde, calentá apenas la base sobre la hornalla unos segundos (muy suave) y volcá lo que quede por arriba.

Queda una torta húmeda, aromática y con una cobertura brillante que hace que se vea espectacular entera.

Cuando la servís, el ananá queda suave y el caramelo le da ese toque que la vuelve imposible de ignorar.

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