Esta torta es bien clásica, húmeda y rendidora, de esas que se hacen en un molde redondo y quedan perfectas para cortar en porciones.
La combinación de manzana y zanahoria aporta suavidad y sabor sin que ninguna domine, y el glaseado le da ese toque final simple pero tentador.

Te recomendamos: Hummus de choclo cremoso y suave
Es una opción práctica para hacer en casa y disfrutar durante varios días.
Ingredientes
-
3 huevos
-
200 g de azúcar
-
120 ml de aceite neutro
-
200 ml de leche
-
2 manzanas ralladas
-
2 zanahorias ralladas
-
300 g de harina 0000
-
1 cucharada de polvo de hornear
-
1 cucharadita de canela en polvo
-
1 cucharadita de esencia de vainilla
-
1 pizca de sal
Para el glaseado
-
150 g de azúcar impalpable
-
Jugo de limón o agua caliente, cantidad necesaria
Opcional para terminar
-
Fruta en almíbar picada
-
Semillas o nueces picadas
Preparación
-
Precalentar el horno a 170 °C y enmantecar un molde redondo de unos 22 a 24 cm de diámetro.
-
En un bowl grande colocar los huevos junto con el azúcar y mezclar con batidor de mano hasta integrar bien, sin necesidad de batir de más.
-
Agregar el aceite y la leche, mezclando hasta que la preparación quede homogénea.
-
Incorporar la esencia de vainilla, la manzana rallada y la zanahoria rallada. Mezclar para que se distribuyan de manera pareja.
-
En otro recipiente colocar la harina, el polvo de hornear, la canela y la pizca de sal. Mezclar y tamizar si es posible.
-
Agregar los ingredientes secos de a poco a la preparación húmeda, integrando con espátula o cuchara, con movimientos suaves y sin sobremezclar.
-
Volcar la mezcla en el molde preparado y emparejar la superficie.
-
Llevar al horno y cocinar durante 45 a 55 minutos, según el horno. Al pinchar el centro con un palillo, debe salir seco o apenas húmedo.
-
Retirar del horno y dejar reposar unos minutos antes de desmoldar. Pasar a una rejilla o plato y dejar enfriar por completo.
-
Para el glaseado, colocar el azúcar impalpable en un bowl y agregar de a poco jugo de limón o agua caliente, mezclando hasta lograr una consistencia espesa pero fluida.
-
Cubrir la torta fría con el glaseado y, si se desea, decorar con fruta picada o semillas por encima.
Tips y consejos:
-
La manzana rallada no se escurre, ya que su jugo ayuda a que la torta quede bien húmeda.
-
Si las zanahorias son grandes, con una y media alcanza para no tapar el sabor de la manzana.
-
Esta torta gana sabor y textura al día siguiente, cuando los ingredientes se asientan.
-
El glaseado siempre se aplica con la torta fría para que quede visible y no se absorba.
-
Se puede reemplazar la canela por ralladura de naranja o limón para variar el aroma.
-
Bien tapada, se conserva varios días sin secarse.
Esta torta de manzana y zanahoria es una receta simple y confiable, de las que se hacen una vez y se repiten.
Con una miga tierna, sabor equilibrado y un glaseado suave, es perfecta para tener algo rico listo en casa sin complicaciones.