Una opción salada simple pero muy rendidora, con base bien cocida, capas de jamón y mucho queso fundido arriba que se dora y queda irresistible.
Se hace toda en sartén y logra ese corte firme con interior cremoso que la hace perfecta para cualquier momento.

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Ingredientes
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3 huevos
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150 ml de leche
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150 g de harina
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1 cucharadita de polvo de hornear
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2 cucharadas de aceite
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Sal y pimienta a gusto
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200 g de jamón cocido
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250 g de queso (mezcla de cremoso y mozzarella)
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Queso extra para la superficie
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Un poco de aceite para la sartén
Preparación
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En un bowl, colocá los huevos junto con la leche y el aceite. Mezclá bien hasta integrar completamente.
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Agregá la harina, el polvo de hornear, la sal y la pimienta. Integrá hasta obtener una mezcla espesa, sin grumos, similar a un batido pesado que pueda sostenerse sin ser líquido.
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Aceitá una sartén antiadherente y llevá a fuego bien bajo.
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Volcá toda la mezcla y distribuí de forma pareja formando una base uniforme.
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Tapá y cociná durante 10 a 12 minutos sin mover, hasta que la base esté firme y cocida, y la superficie apenas húmeda.
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Sobre esa base ya cocida, acomodá el jamón en capas cubriendo toda la superficie.
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Agregá el queso en cantidad generosa arriba del jamón, asegurando que quede bien distribuido para lograr ese efecto fundido.
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Tapá nuevamente y cociná a fuego bajo durante 8 a 10 minutos más, hasta que el queso esté completamente derretido.
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Destapá y dejá unos minutos adicionales para que el queso tome color y se dore en la superficie.
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Retirá del fuego y dejá reposar unos minutos antes de cortar para que mantenga bien la forma.
Tips y consejos:
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La mezcla debe ser espesa, no líquida, para formar una base firme.
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El fuego bajo es clave para que se cocine parejo sin quemarse.
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No mover la base mientras cocina para que no se rompa.
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El queso en buena cantidad es lo que da el gratinado superior.
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Usar una sartén mediana ayuda a que quede con buena altura.
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Dejar reposar antes de cortar mejora la textura y el corte.
Queda dorada por arriba, firme por abajo y con un interior bien cremoso que hace que cada porción sea tentadora desde el primer corte.