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Tarta cremosa de limón con base crocante de galletitas

Este postre de limón combina una base crocante con una crema bien suave, fresca y firme al corte.

Es ideal para cuando querés algo cítrico, liviano y con textura tipo cheesecake.

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Se prepara sin horno y queda perfecto para servir bien frío.

Ingredientes

Para la base

  • 250 g de galletitas dulces (tipo de vainilla o María)

  • 120 g de manteca derretida

Para la crema de limón

  • 500 g de queso crema (tipo untable)

  • 1 lata de leche condensada (aprox. 395 g)

  • 200 ml de crema de leche

  • 120 ml de jugo de limón recién exprimido (3 a 4 limones)

  • Ralladura fina de 2 limones

  • 10 g de gelatina sin sabor

  • 50 ml de agua (para hidratar la gelatina)

  • 1 pizca de sal

Para terminar

  • Ralladura extra de limón (y, si querés, rodajitas finas)

Preparación

  1. Triturá las galletitas hasta que queden como arena (podés usar procesadora o bolsa y palo de amasar). Mezclalas con la manteca derretida hasta formar una “arena húmeda”.

  2. Volcá esa mezcla en una tartera o molde (22 a 24 cm). Presioná bien en la base y subí un poco por los bordes. Llevá a la heladera 20 minutos para que tome firmeza.

  3. Hidratá la gelatina sin sabor con el agua en un recipiente chico. Dejá reposar 5 minutos y luego calentala apenas (microondas de a pocos segundos o a baño maría) hasta que quede líquida y sin grumos. Reservá tibia.

  4. En un bowl, batí el queso crema con la leche condensada y la pizca de sal hasta que quede liso.

  5. Sumá el jugo de limón de a poco y seguí mezclando. La crema va a tomar más cuerpo por la acidez. Agregá la ralladura y unificá.

  6. Batí la crema de leche aparte hasta punto medio (no hace falta que quede durísima). Integrala a la mezcla de limón con movimientos envolventes para mantener aire y suavidad.

  7. Para incorporar la gelatina sin que se formen hilos, mezclá primero 2 o 3 cucharadas de la crema de limón dentro de la gelatina tibia (temple) y recién ahí volcá todo al bowl principal, mezclando parejo.

  8. Volcá la crema sobre la base fría, emparejá la superficie y llevá a heladera mínimo 6 horas (mejor de un día para el otro).

  9. Antes de servir, terminá con ralladura de limón por arriba para dar aroma y ese toque fresco.

Tips y consejos:

  • Si querés un sabor más intenso, aumentá un poco la ralladura (sin llegar a la parte blanca).

  • El jugo de limón conviene agregarlo de a poco: te permite ajustar acidez sin pasarte.

  • Para desmoldar prolijo, pasá una espátula tibia por el borde y usá un molde desmontable si tenés.

  • Guardada en heladera, dura 4 a 5 días bien tapada.

  • Para porciones más firmes, respetá el tiempo de frío completo (la gelatina termina de asentar con horas).

Queda una tarta bien pareja, con crema sedosa y base crocante, ideal para servir fría y con ese perfume a limón que se nota apenas la cortás.

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