Estos tallarines combinan una salsa cremosa de limón y ajo con langostinos tiernos y ligeramente dorados.
La ralladura cítrica aporta frescura y equilibra la intensidad de la crema, sin tapar el sabor del marisco. Es una preparación sabrosa, vistosa y perfecta para resolver un almuerzo diferente.

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Ingredientes
Para la pasta:
- 400 g de tallarines o fettuccine
- Agua, cantidad necesaria
- Sal gruesa, a gusto
Para la salsa:
- 500 g de langostinos limpios y pelados
- 250 ml de crema de leche
- 3 dientes de ajo
- 1 limón
- 30 g de manteca
- 1 cucharada de aceite
- 50 g de queso rallado
- Sal, a gusto
- Pimienta, a gusto
- Perejil fresco picado, a gusto
Preparación
- Revisá los langostinos y retirales el hilo oscuro del lomo en caso de que todavía lo tengan. Secalos bien con papel de cocina y condimentá con sal y pimienta.
- Llevá una olla grande con abundante agua y sal al fuego. Cuando comience a hervir, agregá los tallarines y cocinalos hasta que estén al dente, siguiendo el tiempo indicado en el envase.
- Antes de escurrir la pasta, reservá aproximadamente una taza del agua de cocción. Este líquido servirá para ajustar la consistencia de la salsa.
- Mientras se cocinan los tallarines, calentá el aceite y la mitad de la manteca en una sartén amplia.
- Incorporá los langostinos y cocinalos durante uno o dos minutos de cada lado, hasta que cambien de color y se vean apenas dorados. Retiralos de la sartén y reservalos para evitar que se cocinen de más.
- Bajá el fuego y agregá el resto de la manteca. Sumá los dientes de ajo bien picados y cocinalos durante unos segundos, solamente hasta que desprendan su aroma.
- Incorporá la crema de leche y mezclá suavemente, raspando el fondo de la sartén para recuperar el sabor que dejaron los langostinos.
- Añadí la ralladura fina del limón, evitando la parte blanca de la cáscara. Condimentá con pimienta y una pequeña cantidad de sal.
- Cociná la salsa a fuego bajo durante tres o cuatro minutos, sin dejar que hierva con demasiada fuerza.
- Agregá el queso rallado y mezclá hasta que se funda. Si la salsa queda demasiado espesa, incorporá un poco del agua de cocción reservada.
- Escurrí los tallarines y pasalos directamente a la sartén. Mezclalos durante uno o dos minutos para que queden completamente impregnados con la salsa.
- Volvé a incorporar los langostinos y agregá una pequeña cantidad de jugo de limón. Mezclá con cuidado y cociná apenas unos segundos más.
- Retirá la sartén del fuego y terminá con perejil fresco picado y un poco más de ralladura de limón antes de servir.
Tips y consejos
- Secá muy bien los langostinos antes de llevarlos a la sartén. Si conservan demasiada humedad, largarán agua y será más difícil conseguir una superficie ligeramente dorada.
- Cocinalos durante pocos minutos. Cuando toman un color rosado y forman una curva suave, ya están listos. Una cocción prolongada puede dejarlos duros y gomosos.
- Agregá el jugo de limón cerca del final. Si se incorpora demasiado pronto o en exceso, puede modificar la textura de la crema y volver la salsa demasiado ácida.
- Utilizá únicamente la parte amarilla de la cáscara al obtener la ralladura. La zona blanca aporta un gusto amargo que puede dominar la preparación.
- Reservá siempre parte del agua de cocción de la pasta. Su almidón ayuda a unir la crema con los tallarines y permite ajustar la consistencia sin diluir demasiado el sabor.
- No agregues demasiada sal antes de incorporar el queso rallado. Tanto el queso como los langostinos pueden aportar bastante sabor por sí solos.
- Serví la pasta apenas esté terminada, ya que la crema y el queso hacen que la salsa se espese rápidamente.
La combinación del ajo, el limón y la crema forma una salsa suave que se adhiere muy bien a los tallarines.
Los langostinos completan el plato con una textura tierna y un sabor delicado que se mantiene presente en cada bocado.