El alioli es una de las salsas más conocidas para acompañar todo tipo de comidas.
Su textura cremosa y su sabor intenso a ajo la convierten en un complemento perfecto para papas, carnes o verduras.

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Con pocos ingredientes y una preparación simple se puede lograr una versión casera mucho más rica.
Ingredientes
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2 dientes de ajo
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1 huevo
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200 ml de aceite (puede ser de girasol o mezcla con oliva suave)
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1 cucharada de jugo de limón
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Sal a gusto
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Pimienta negra a gusto
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Perejil fresco picado (opcional)
Preparación
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Pelar los dientes de ajo y retirar el brote central si es grande para que el sabor quede más equilibrado. Colocarlos en el vaso de la licuadora o en un recipiente alto si se usa mixer.
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Agregar el huevo entero junto con una pizca de sal, el jugo de limón y un poco de pimienta negra. Estos ingredientes ayudan a que la emulsión comience correctamente.
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Incorporar el aceite. Si se usa mixer, apoyar el aparato en el fondo del recipiente y comenzar a batir sin moverlo durante los primeros segundos hasta que la base empiece a espesar.
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Cuando la mezcla empiece a emulsionar, mover el mixer lentamente hacia arriba y hacia abajo para integrar todo el aceite y lograr una textura homogénea.
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Continuar batiendo hasta que la salsa quede espesa, suave y cremosa. Si se quiere una consistencia un poco más ligera, se puede agregar una cucharadita de agua o unas gotas extra de limón.
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Probar la preparación y ajustar la sal o el limón según el gusto. El resultado debe ser una salsa intensa pero equilibrada.
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Colocar el alioli en un frasco o recipiente y terminar con un chorrito de aceite de oliva y un poco de perejil picado si se desea.
Consejos:
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Si el sabor del ajo resulta demasiado fuerte, se puede usar solo un diente o blanquearlo unos segundos en agua caliente.
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Para un sabor más profundo, combinar aceite neutro con una pequeña parte de aceite de oliva.
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Si la salsa se corta, agregar una cucharada de agua tibia y batir nuevamente hasta recuperar la textura.
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Siempre usar ingredientes a temperatura ambiente para que la emulsión sea más estable.
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Guardar la salsa en la heladera en un recipiente cerrado y consumirla dentro de 24 a 48 horas.
Esta salsa es ideal para acompañar papas fritas, carnes, verduras asadas o incluso para untar en sándwiches y tostadas.