Estos rollitos de hojaldre con jamón y queso son una opción simple y muy vistosa para una picada, una merienda salada o para servir cuando querés preparar algo rápido.
Quedan dorados y crocantes por fuera, mientras que en el interior se distinguen bien las capas de masa, jamón y queso derretido.

Ingredientes
- 2 tapas rectangulares de masa de hojaldre (HACE CLICK ACÁ PARA IR DIRECTAMENTE A LA RECETA CASERA DE HOJALDRE)
- 250 gr de jamón cocido
- 250 gr de queso mozzarella o queso de máquina
- 2 cdas de mostaza
- 1 huevo
- 1 cda de leche
- 1 cdita de orégano
- Pimienta negra, a gusto
Preparación
- Extender una de las masas de hojaldre sobre la mesada, manteniendo la forma rectangular y procurando que quede pareja.
- Untar una capa fina de mostaza sobre toda la superficie, dejando aproximadamente 1 cm libre en uno de los extremos para poder cerrar mejor el rollo.
- Distribuir las fetas de jamón cocido de manera uniforme, tratando de cubrir toda la masa sin amontonarlas demasiado.
- Colocar por encima las fetas de queso. Es importante repartirlas bien para que cada porción tenga una cantidad similar de relleno.
- Agregar una pizca de pimienta y un poco de orégano. No hace falta sumar sal porque tanto el jamón como el queso ya aportan bastante sabor.
- Comenzar a enrollar la masa desde uno de los lados largos. Hacerlo de manera firme pero sin aplastar el hojaldre, para conservar las distintas capas en el interior.
- Cuando el rollo esté formado, colocarlo con la unión hacia abajo. Repetir el mismo procedimiento con la segunda masa.
- Llevar ambos rollos a la heladera durante unos 20 minutos. Este descanso ayuda a que la masa se afirme y permite hacer cortes más prolijos.
- Retirar de la heladera y cortar rodajas de aproximadamente 2 a 3 cm de grosor con un cuchillo bien afilado.
- Acomodar los rollitos sobre una placa cubierta con papel manteca, dejando un poco de separación entre ellos porque el hojaldre aumenta de tamaño durante la cocción.
- Batir el huevo junto con la cucharada de leche y pincelar suavemente la superficie de cada rollito.
- Espolvorear un poco más de orégano por encima si se desea.
- Llevar a horno precalentado a 200 °C durante unos 18 a 22 minutos, hasta que la masa esté inflada, crocante y bien dorada.
- Retirar del horno y dejar reposar entre 5 y 10 minutos antes de servir. Esto permite que el queso se acomode ligeramente sin perder su textura cremosa.
Tips y co nsejos
- Mantené la masa fría hasta el momento de utilizarla para que el hojaldre se desarrolle mejor en el horno.
- No coloques demasiado relleno porque puede escaparse durante la cocción.
- El queso mozzarella aporta un interior más fundente, mientras que un queso de máquina mantiene mejor la forma.
- Para que se distingan bien las capas, evitá enrollar la masa con demasiada presión.
- El descanso en la heladera antes de cortar es importante para conseguir rollitos más parejos.
- Usá un cuchillo afilado y hacé movimientos limpios para no aplastar las capas.
- Si el queso sobresale un poco durante el horneado, dejalo dorar: esos bordes crocantes quedan especialmente ricos.
- También podés sumar una fina capa de queso rallado antes de enrollar para intensificar el sabor.
- Son más ricos tibios, cuando el hojaldre sigue crocante y el queso conserva su textura cremosa.
Recién salidos del horno quedan dorados, crocantes y con las capas de jamón y queso bien marcadas en cada vuelta.