Estas rabas quedan doradas y crocantes por fuera, con el calamar tierno y húmedo en el interior.
El secreto está en secarlas muy bien, usar una cobertura liviana y freírlas durante pocos minutos para evitar que se vuelvan duras.

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Ingredientes
- 700 gr de tubos de calamar limpios
- 200 gr de harina común
- 80 gr de maicena
- 1 cdita de sal
- ½ cdita de pimienta
- ½ cdita de ajo en polvo
- ½ cdita de pimentón
- 2 huevos
- 100 ml de leche
- Aceite para freír, cantidad necesaria
- Limón para servir
Para la salsa:
- 150 gr de mayonesa
- 1 cda de jugo de limón
- 1 cdita de mostaza
- 1 cda de perejil picado
- Pimienta, a gusto
Preparación
- Cortar los tubos de calamar en anillos de aproximadamente 1 cm de grosor.
- Enjuagarlos rápidamente y secarlos muy bien con papel de cocina. Este paso es importante para que el rebozado se adhiera y no salpique el aceite.
- Colocar en un bol la harina, la maicena, la sal, la pimienta, el ajo en polvo y el pimentón. Mezclar bien.
- En otro recipiente, batir los huevos con la leche hasta integrar.
- Pasar los anillos primero por la mezcla de huevo y luego por los ingredientes secos. Presionar suavemente para que queden bien cubiertos.
- Sacudir el exceso de harina y acomodar las rabas sobre una bandeja sin encimarlas.
- Calentar abundante aceite a fuego medio-alto. Debe estar a unos 175 °C antes de comenzar a freír.
- Freír las rabas en tandas pequeñas durante 1 minuto y medio a 2 minutos, hasta que estén doradas. No llenar demasiado la olla porque baja la temperatura del aceite.
- Retirarlas con una espumadera y colocarlas sobre una rejilla o papel absorbente.
- Para la salsa, mezclar la mayonesa con el jugo de limón, la mostaza, el perejil y un poco de pimienta.
- Servir las rabas inmediatamente, acompañadas con gajos de limón y la salsa.
Tips y consejos
- Secar muy bien el calamar es fundamental para conseguir una cobertura crocante.
- La maicena ayuda a que el rebozado quede más liviano y crujiente.
- No freír más de 2 minutos. Si se cocinan demasiado, las rabas pueden quedar gomosas.
- Mantener el aceite caliente entre tanda y tanda evita que absorban demasiada grasa.
- No salarlas después de freír si ya se agregó sal al rebozado, porque pueden quedar demasiado saladas.
- Para una cobertura más irregular y crocante, se pueden pasar dos veces por huevo y harina.
- Conviene comerlas recién hechas, ya que con el paso del tiempo pierden parte de su textura.
Por fuera quedan bien doradas y crocantes; por dentro, el calamar debe verse blanco, firme y húmedo, sin quedar seco ni gomoso.