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Trucos del Hogar

Pintura a la tiza casera

La pintura a la tiza es muy usada en manualidades porque deja una terminación mate, suave y con ese aspecto ligeramente antiguo que queda muy bien sobre madera, cajas, frascos y pequeños objetos decorativos.

Lo mejor es que se puede preparar en casa con pocos ingredientes y en la cantidad justa para cada trabajo.

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Materiales

  • 250 ml de pintura al agua o látex del color que prefieras
  • 2 cdas colmadas de maicena
  • 2 cdas de agua tibia
  • 1 recipiente para mezclar
  • 1 cuchara o palito de madera
  • 1 pincel
  • 1 frasco limpio con tapa

Procedimiento

  1. Colocá la maicena en un recipiente pequeño y agregá el agua tibia de a poco.
  2. Mezclá bien hasta formar una preparación lisa, sin grumos. Este paso es importante para que después el polvo no quede marcado sobre la superficie pintada.
  3. Colocá la pintura al agua en otro recipiente. Podés utilizar pintura blanca o elegir directamente el color que quieras para la manualidad.
  4. Agregá lentamente la mezcla de maicena sobre la pintura.
  5. Revolvé durante uno o dos minutos hasta que todo quede perfectamente integrado. La preparación debería quedar cremosa y ligeramente más espesa que la pintura original.
  6. Si notás que quedó demasiado densa, agregá unas gotas de agua y volvé a mezclar. Hacelo de a poco para no dejarla demasiado líquida.
  7. Probá la pintura sobre un pequeño pedazo de madera o cartón antes de comenzar el trabajo definitivo.
  8. Aplicá una primera capa fina con pincel y dejá secar completamente.
  9. Para conseguir una cobertura más uniforme, aplicá una segunda capa una vez que la anterior esté seca.
  10. Si buscás ese acabado envejecido tan característico de la pintura a la tiza, podés pasar suavemente una lija fina por bordes, esquinas y algunas zonas de la superficie después del secado.

Tips y consejos

  • Prepará solamente la cantidad que vayas a utilizar, ya que esta versión casera se conserva menos tiempo que una pintura comercial.
  • Si la mezcla queda con pequeños grumos, podés pasarla por un colador fino antes de usarla.
  • En madera sin tratar suele adherirse muy bien, aunque siempre conviene retirar polvo y grasa antes de pintar.
  • Para piezas que van a manipularse mucho, podés proteger el trabajo terminado con cera o barniz al agua.
  • Entre capa y capa esperá a que la superficie esté completamente seca.
  • Si querés un efecto más rústico, aplicá la pintura dejando algunas marcas suaves del pincel en lugar de buscar una terminación completamente lisa.

Esta pintura casera permite transformar objetos sencillos sin necesidad de comprar un producto específico para cada proyecto.

Además, podés preparar distintos colores en pequeñas cantidades y aprovechar restos de pintura que ya tengas en casa.

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