El pastel helado de coco es un clásico que nunca falla. Tiene una miga bien aireada, se empapa con un almíbar cremoso y se termina con una cobertura suave y fresca que lo vuelve irresistible.
Es ideal para preparar con anticipación, ya que el frío mejora la textura y hace que quede aún más húmedo y sabroso. Una receta rendidora, simple y perfecta para servir bien fría.

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Ingredientes
Para el bizcocho:
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4 huevos
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2 tazas de azúcar
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3 cucharadas de manteca
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1 taza de leche
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3 tazas de harina de trigo común
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1 cucharada de polvo de hornear
Para el almíbar:
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1 lata de leche condensada (395 g)
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200 ml de leche de coco
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1 taza de leche
Para la cobertura:
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200 ml de crema de leche
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100 g de coco rallado
Preparación
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En un bowl grande colocá los huevos junto con el azúcar y la manteca blanda. Batí hasta obtener una mezcla clara, espesa y bien cremosa. Este paso es importante para lograr un bizcocho aireado.
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Agregá la leche y comenzá a incorporar la harina previamente tamizada, alternando ambos ingredientes. Batí a velocidad baja, solo hasta integrar, sin sobrebatir.
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Sumá el polvo de hornear y mezclá suavemente con espátula, usando movimientos envolventes para no perder el aire incorporado.
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Volcá la preparación en un molde de unos 25 cm de diámetro, previamente enmantecado y enharinado.
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Llevá a horno precalentado a 180 °C y cociná durante 35 a 40 minutos, hasta que esté dorado y al insertar un palillo en el centro salga limpio.
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Retirá el bizcocho del horno y dejalo reposar unos minutos dentro del molde.
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Mientras tanto, prepará el almíbar mezclando en un bowl la leche condensada, la leche de coco y la leche común. Integrá bien hasta lograr una mezcla homogénea.
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Con el bizcocho todavía tibio, pinchá toda la superficie con un palillo o tenedor, haciendo orificios profundos y distribuidos de manera pareja.
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Volcá el almíbar lentamente, de a poco, dejando que el bizcocho lo absorba. Es importante hacerlo despacio para que quede bien húmedo y parejo.
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Una vez que el bizcocho absorbió todo el líquido, distribuí la crema de leche por encima. No es necesario batirla demasiado: debe estar apenas espesa y untuosa.
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Espolvoreá el coco rallado cubriendo toda la superficie y los bordes.
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Llevá el pastel a la heladera durante al menos 2 horas antes de servir, para que tome cuerpo y se enfríe bien.
Tips y consejos:
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Pinchar bien el bizcocho asegura que el almíbar llegue al interior y quede bien húmedo.
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Si usás coco rallado seco, podés hidratarlo unos minutos con un poco de leche.
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Este pastel mejora con el reposo, incluso de un día para el otro.
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Conviene guardarlo siempre en heladera, bien tapado.
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Se puede cortar en porciones prolijas cuando está bien frío.
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Ideal para servir como postre o para acompañar una merienda fresca.
Este pastel helado de coco es suave, húmedo y muy rendidor.
Con pocos ingredientes y un armado simple, se logra una preparación bien casera, fresca y equilibrada, perfecta para disfrutar bien fría en cualquier momento.