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Preparación de Panes

Pan de queso brasileño casero (pão de queijo)

El pan de queso brasileño es un clásico sin harina de trigo, hecho con fécula de mandioca y queso, famoso por su exterior levemente crocante y su interior aireado y elástico.

Es ideal para acompañar el mate, el café o servir como bocado salado en cualquier momento del día.

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Además, se prepara con pocos ingredientes y sin complicaciones.

Ingredientes

  • 250 g de fécula de mandioca (almidón dulce)

  • 150 g de queso rallado (parmesano, mozzarella o una mezcla)

  • 100 ml de leche

  • 50 ml de aceite de girasol

  • 1 huevo

  • 1 cucharadita de sal

Preparación

  1. Precalentá el horno a 180 °C y prepará una bandeja para horno con papel manteca o apenas enmantecada.

  2. Colocá la fécula de mandioca en un bol amplio y reservá. Es importante usar un recipiente grande porque la masa se trabaja mejor con espacio.

  3. En una olla chica, poné la leche, el aceite y la sal. Llevá a fuego medio hasta que la mezcla llegue a hervor suave.

  4. Volcá el líquido caliente de golpe sobre la fécula de mandioca y mezclá inmediatamente con cuchara de madera. La preparación va a verse granulada y algo seca al principio, lo cual es normal.

  5. Dejá reposar la mezcla unos minutos, hasta que esté tibia y puedas tocarla sin quemarte.

  6. Agregá el huevo y mezclá bien hasta que se integre por completo. Al principio parece que no se une, pero con paciencia la masa empieza a volverse más homogénea.

  7. Incorporá el queso rallado de a poco y amasá con las manos hasta lograr una masa suave, ligeramente pegajosa pero maleable. Si queda muy seca, podés humedecer apenas las manos con leche.

  8. Tomá porciones pequeñas y formá bolitas del tamaño de una nuez, procurando que todas tengan un tamaño similar para que se cocinen parejo.

  9. Colocá las bolitas en la bandeja, dejando espacio entre ellas porque crecen durante la cocción.

  10. Llevá al horno durante 20 a 25 minutos, hasta que estén infladas, bien doradas por fuera y livianas al levantarlas.

Tips y consejos:

  • El queso define gran parte del sabor: una mezcla de mozzarella y parmesano da muy buen equilibrio entre suavidad y carácter.

  • No reemplaces la fécula de mandioca por otro almidón, ya que es la que da la textura elástica característica.

  • Se pueden freezar las bolitas crudas y hornear directamente sin descongelar, agregando unos minutos extra.

  • Si te gustan más crocantes, dejalos un par de minutos adicionales en el horno con la puerta apenas entreabierta.

Este pan de queso es simple, rendidor y siempre sale bien, incluso para quienes no suelen amasar.

Una receta básica que vale la pena guardar porque funciona tanto recién hecho como recalentado.

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