El pan de queso brasileño es un clásico sin harina de trigo, hecho con fécula de mandioca y queso, famoso por su exterior levemente crocante y su interior aireado y elástico.
Es ideal para acompañar el mate, el café o servir como bocado salado en cualquier momento del día.

Te recomendamos: 4 comidas fáciles y rendidoras para almuerzos y cenas caseras
Además, se prepara con pocos ingredientes y sin complicaciones.
Ingredientes
-
250 g de fécula de mandioca (almidón dulce)
-
150 g de queso rallado (parmesano, mozzarella o una mezcla)
-
100 ml de leche
-
50 ml de aceite de girasol
-
1 huevo
-
1 cucharadita de sal
Preparación
-
Precalentá el horno a 180 °C y prepará una bandeja para horno con papel manteca o apenas enmantecada.
-
Colocá la fécula de mandioca en un bol amplio y reservá. Es importante usar un recipiente grande porque la masa se trabaja mejor con espacio.
-
En una olla chica, poné la leche, el aceite y la sal. Llevá a fuego medio hasta que la mezcla llegue a hervor suave.
-
Volcá el líquido caliente de golpe sobre la fécula de mandioca y mezclá inmediatamente con cuchara de madera. La preparación va a verse granulada y algo seca al principio, lo cual es normal.
-
Dejá reposar la mezcla unos minutos, hasta que esté tibia y puedas tocarla sin quemarte.
-
Agregá el huevo y mezclá bien hasta que se integre por completo. Al principio parece que no se une, pero con paciencia la masa empieza a volverse más homogénea.
-
Incorporá el queso rallado de a poco y amasá con las manos hasta lograr una masa suave, ligeramente pegajosa pero maleable. Si queda muy seca, podés humedecer apenas las manos con leche.
-
Tomá porciones pequeñas y formá bolitas del tamaño de una nuez, procurando que todas tengan un tamaño similar para que se cocinen parejo.
-
Colocá las bolitas en la bandeja, dejando espacio entre ellas porque crecen durante la cocción.
-
Llevá al horno durante 20 a 25 minutos, hasta que estén infladas, bien doradas por fuera y livianas al levantarlas.
Tips y consejos:
-
El queso define gran parte del sabor: una mezcla de mozzarella y parmesano da muy buen equilibrio entre suavidad y carácter.
-
No reemplaces la fécula de mandioca por otro almidón, ya que es la que da la textura elástica característica.
-
Se pueden freezar las bolitas crudas y hornear directamente sin descongelar, agregando unos minutos extra.
-
Si te gustan más crocantes, dejalos un par de minutos adicionales en el horno con la puerta apenas entreabierta.
Este pan de queso es simple, rendidor y siempre sale bien, incluso para quienes no suelen amasar.
Una receta básica que vale la pena guardar porque funciona tanto recién hecho como recalentado.