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Miguelitos hojaldrados rellenos de crema pastelera

Estos miguelitos son de los que se sienten bien “de confitería”: capas de hojaldre doradas y livianas, relleno cremoso de vainilla y una lluvia de azúcar impalpable arriba.

La clave está en que el hojaldre quede bien inflado y seco, y que la crema salga espesa para que el relleno se mantenga en su lugar.

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Con un buen armado y tiempos de frío, quedan prolijos y súper tentadores.

Ingredientes

  • 2 láminas de masa de hojaldre (comprada, fría o descongelada en heladera)

  • 1 huevo (para pincelar)

  • Azúcar impalpable, cantidad necesaria para espolvorear

Para la crema pastelera

  • 500 ml de leche

  • 4 yemas

  • 120 g de azúcar

  • 45 g de maicena

  • 1 cucharadita de esencia de vainilla (o 1/2 chaucha, si tenés)

  • 1 pizca de sal

  • 30 g de manteca (opcional, pero deja una crema más suave y brillante)

Preparación

  1. Arrancá por la crema: calentá la leche con la vainilla y la pizca de sal hasta que esté bien caliente (sin que hierva fuerte).

  2. En un bowl mezclá las yemas con el azúcar. Sumá la maicena y batí hasta que quede liso, sin grumos.

  3. Volcá un poco de la leche caliente sobre la mezcla de yemas mientras batís (para templar). Después devolvé todo a la olla.

  4. Cociná a fuego medio-bajo, revolviendo sin parar, hasta que espese fuerte. Cuando empiece a burbujear, cociná 1 minuto más para que quede bien firme.

  5. Apagá el fuego, agregá la manteca y mezclá hasta integrar. Pasá la crema a una fuente, tapá con film en contacto y llevá a heladera mínimo 1 hora (mejor si queda bien fría).

  6. Para el hojaldre, prendé el horno a 200°C y prepará una placa con papel manteca. Mantené la masa fría hasta el último momento.

  7. Estirá apenas cada lámina (si hace falta) y colocala en la placa. Pinchala suave con un tenedor para que suba parejo y no se deforme.

  8. Pincelá la superficie con huevo batido, sin que chorree por los bordes.

  9. Horneá 15 a 20 minutos, hasta que esté bien inflado y dorado. Si tu horno dora mucho arriba, bajá un toque la bandeja a la mitad de cocción.

  10. Sacá y dejá enfriar por completo sobre rejilla para que el hojaldre no se humedezca abajo.

  11. Cortá el hojaldre en rectángulos (tamaño “bocado” o más grande, como prefieras). Abrí cada rectángulo al medio con cuidado, como si fuera un librito.

  12. Pasá la crema a una manga (o bolsa) y rellená con una capa generosa. Cerrá con la tapa de hojaldre.

  13. Terminá con azúcar impalpable por arriba, bien pareja, justo antes de servir.

Tips y consejos:

  • Usá la masa bien fría: si se ablanda, el hojaldre pierde capas. Si hace calor, mandala 10 minutos a heladera antes de hornear.

  • La crema tiene que quedar espesa: si está muy floja, se desborda y humedece el hojaldre. El frío la termina de afirmar.

  • Enfriá el hojaldre en rejilla sí o sí para que no transpire. Eso mantiene el “crunch”.

  • Cortá con cuchillo serrucho y sin apretar, así no aplastás las capas.

  • Espolvoreá el azúcar al final: si lo hacés con anticipación, se humedece y desaparece.

Quedan hojaldrados, dorados y con un relleno bien cremoso que se luce apenas los abrís.

Un clásico que siempre parece más difícil de lo que realmente es.

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