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Recetas con Pollo

Matambre de pollo relleno con jamón, zanahoria y huevo

Este matambre de pollo queda dorado por fuera, jugoso por dentro y con un relleno colorido que se luce al cortarlo.

La combinación de jamón, zanahoria y huevo aporta sabor y una textura muy agradable. Es una preparación rendidora, ideal para servir como plato principal acompañado con papas, ensalada o verduras.

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Ingredientes

  • 1,2 kg de pechugas de pollo, aproximadamente
  • 200 g de jamón cocido
  • 3 huevos duros
  • 2 zanahorias medianas
  • 2 cucharadas de mostaza
  • 2 dientes de ajo
  • 2 cucharadas de perejil picado
  • 1 cucharadita de pimentón dulce
  • 1 cucharadita de orégano
  • Sal, a gusto
  • Pimienta, a gusto
  • 2 cucharadas de aceite
  • Hilo de cocina, cantidad necesaria

Preparación

  1. Pelá las zanahorias y cortalas en bastones finos. Cocinalas durante unos minutos en agua hirviendo con una pizca de sal. Deben quedar tiernas, pero conservar su forma. Escurrilas y dejalas enfriar.
  2. Colocá las pechugas sobre una tabla y abrí cada una con un cuchillo bien afilado, realizando cortes laterales sin separarlas por completo. La idea es obtener láminas amplias y de un grosor parejo.
  3. Acomodá las piezas de pollo ligeramente superpuestas sobre una hoja grande de papel film. Cubrilas con otra lámina y golpealas suavemente con un martillo de cocina o un palo de amasar hasta formar una superficie uniforme.
  4. Retirá el papel superior y condimentá el pollo con sal, pimienta, pimentón y orégano. Mezclá la mostaza con el ajo picado y el perejil, y distribuí esta preparación sobre toda la superficie.
  5. Colocá las fetas de jamón cocido, dejando libres unos centímetros en los bordes para evitar que el relleno se salga durante el armado.
  6. Distribuí los bastones de zanahoria y los huevos duros cortados en cuartos o en trozos grandes. Acomodalos formando hileras para que aparezcan bien repartidos al cortar las porciones.
  7. Con ayuda del papel film, comenzá a enrollar el pollo desde uno de los extremos más largos. Hacelo con firmeza, presionando suavemente para que el relleno quede compacto y no se formen espacios vacíos.
  8. Retirá el papel film y atalo con hilo de cocina en varios puntos. También podés pasar un hilo a lo largo para ayudar a mantener la forma durante la cocción.
  9. Calentá el aceite en una sartén amplia o una fuente apta para horno. Dorá el matambre por todos sus lados para sellar la superficie y darle un color más atractivo.
  10. Pasalo a una fuente y agregá unas cucharadas de agua o caldo en la base. Cubrí con papel aluminio y cociná en horno precalentado a 180 °C durante aproximadamente 45 minutos.
  11. Retirá el papel aluminio y continuá la cocción durante 15 o 20 minutos más, girándolo una vez para que se dore de manera pareja.
  12. Sacalo del horno y dejalo reposar durante al menos 15 minutos antes de retirar los hilos y cortarlo. Este descanso permite que los jugos se redistribuyan y que las rodajas mantengan mejor su forma.

Tips y consejos

  • Procurá que la capa de pollo tenga un grosor uniforme. Las zonas demasiado finas pueden secarse o romperse, mientras que las más gruesas tardarán más en cocinarse.
  • No coloques el relleno hasta los bordes. Dejar un pequeño margen ayuda a cerrar el rollo y evita que los ingredientes se escapen al enrollarlo.
  • Las zanahorias deben estar apenas precocidas. Si se utilizan completamente crudas, pueden quedar duras; si se cocinan demasiado, se desarman durante el armado.
  • Atá el matambre en varios puntos, sin apretar tanto como para deformarlo. El hilo debe sostener la pieza y permitir que conserve una forma redondeada.
  • Para comprobar la cocción, pinchá la parte más gruesa. Los jugos deben salir claros y el interior no debe presentar sectores rosados.
  • Dejá reposar la preparación antes de cortarla. Si se divide inmediatamente después de salir del horno, puede perder jugos y las rodajas tenderán a abrirse.
  • Utilizá un cuchillo largo y bien afilado para conseguir cortes más prolijos. Limpiá la hoja entre una rodaja y otra si quedan restos de relleno adheridos.

El resultado es un matambre tierno, sabroso y con un relleno bien distribuido en cada porción.

Puede servirse recién hecho o dejarse entibiar antes de cortarlo, acompañado con una guarnición sencilla que no opaque sus sabores.

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