Categorías
Postres, pastelería y cosas dulces

Helado de sandía y lima: fresco, liviano y distinto

Este helado es ideal para los días de calor intenso, cuando buscás algo bien frío pero con más personalidad que lo clásico.

Es liviano, aromático y deja una sensación fresca que se nota desde la primera cucharada.

Te recomendamos: Bollitos dulces en forma de nudo: crocantes por fuera y tiernos por dentro

No necesita máquina y se prepara con pocos ingredientes, pero el resultado es distinto y muy veraniego.

Ingredientes

  • 1 kilo de sandía bien madura, sin semillas

  • Jugo y ralladura de 1 lima

  • 2 cucharadas de azúcar

  • 1 cucharada de miel

  • 6 hojas de albahaca fresca

  • 1 pizca de sal fina

  • ½ cucharadita de ají molido suave o pimentón dulce

Preparación

  1. Cortá la sandía en cubos grandes y llevá al freezer durante 2 horas, hasta que esté bien fría pero no completamente dura.

  2. Colocá la sandía fría en la licuadora junto con el jugo de lima, la ralladura, el azúcar y la miel.

  3. Procesá hasta obtener una mezcla lisa y homogénea.

  4. Agregá las hojas de albahaca y procesá apenas unos segundos, solo para que aporten aroma sin perder frescura.

  5. Incorporá la pizca de sal y mezclá nuevamente.

  6. Volcá la preparación en un recipiente apto para freezer.

  7. En un pocillo, mezclá el ají molido con una cucharada de agua fría.

  8. Distribuí esa mezcla en forma de hilos sobre el helado y, con una cuchara, hacé movimientos suaves para formar vetas.

  9. Llevá al freezer por 3 a 4 horas, removiendo cada 40 minutos durante las primeras 2 horas para lograr una textura más cremosa.

  10. Retirá del freezer 5 minutos antes de servir para que esté más fácil de servir.

Tips y consejos:

  • Usá una sandía bien madura y dulce, ya que es la base del sabor y define el resultado final del helado.

  • La pizca de sal es clave: no se siente salada, pero realza tanto el dulzor como el toque cítrico de la lima.

  • El ají molido o pimentón debe ser suave; la idea es que acompañe al frío y no que genere picor fuerte.

  • Si querés un sabor más intenso, podés agregar un poco más de ralladura de lima al momento de servir.

  • Para una textura más tipo granizado, remové solo una vez durante el congelado; para algo más cremoso, respetá los movimientos frecuentes.

  • Si la sandía tiene mucha agua, podés colar apenas la mezcla antes de congelar para lograr un helado más concentrado.

  • Guardá el helado en un recipiente bajo y ancho, así se congela de manera más pareja y es más fácil de remover.

  • Sacarlo unos minutos antes de servir mejora muchísimo la textura y hace que se disfruten mejor los aromas.

  • Servilo en copas frías o bowls previamente enfriados para que no se derrita rápido.

  • Si sobra, tapalo bien para que no tome olores del freezer y mantené la superficie cubierta con film.

Un helado pensado para refrescar de verdad, con sabores claros, livianos y bien definidos.

Ideal para los días más calurosos, cuando buscás algo distinto, fácil y con un resultado que sorprende desde la primera cucharada.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *