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Guiso de lentejas con chorizo, papa y verduras

Este guiso de lentejas con chorizo queda bien sabroso, espeso y lleno de color, ideal para servir caliente cuando querés un plato abundante y rendidor.

La combinación de lentejas, papa, zanahoria, morrón y chorizo le da una textura completa, con caldo espeso y mucho sabor casero.

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Se puede preparar con tiempo, porque al reposar queda todavía más rico y toma mejor cuerpo.

Ingredientes

  • 400 g de lentejas
  • 1 chorizo colorado o chorizo tipo español
  • 1 cebolla grande
  • 1 diente de ajo
  • 1 zanahoria grande
  • 1 papa grande
  • 1/2 morrón rojo
  • 2 cucharadas de puré de tomate o tomate triturado
  • 1 cucharadita de pimentón dulce
  • 1/2 cucharadita de ají molido, opcional
  • 1 hoja de laurel
  • 1 litro y medio de caldo de verduras, caldo de carne o agua caliente
  • 2 cucharadas de aceite
  • Sal, cantidad necesaria
  • Pimienta negra, a gusto
  • Perejil fresco picado para terminar

Preparación

  1. Lavá bien las lentejas bajo el chorro de agua fría y revisá que no tengan piedritas o impurezas. Si usás lentejas comunes, podés dejarlas en remojo entre 2 y 4 horas para acortar la cocción. Si usás lentejones o lentejas que se cocinan rápido, el remojo no siempre es necesario, pero ayuda a que queden más parejas.
  2. Picá la cebolla, el ajo y el morrón. Cortá la zanahoria en cubos chicos y la papa en cubos medianos. Tratá de que los cortes sean parejos para que todo se cocine al mismo tiempo y el guiso quede más prolijo.
  3. Cortá el chorizo colorado en rodajas. Si preferís un guiso menos grasoso, podés dorarlo primero en una sartén sin aceite durante unos minutos y retirar parte de la grasa que suelta. Si querés un sabor más intenso, podés sumarlo directamente al sofrito.
  4. En una olla grande, calentá el aceite a fuego medio. Agregá la cebolla con una pizca de sal y cociná hasta que esté transparente. Sumá el ajo y el morrón, mezclando durante un par de minutos para que larguen aroma sin quemarse.
  5. Incorporá la zanahoria y el chorizo en rodajas. Cociná todo junto durante 4 o 5 minutos, revolviendo cada tanto. Este paso ayuda a que el chorizo perfume la base del guiso y que las verduras empiecen a tomar sabor.
  6. Agregá el puré de tomate, el pimentón dulce, el ají molido si lo vas a usar, la hoja de laurel y un poco de pimienta. Mezclá bien durante 1 minuto a fuego bajo para que el pimentón no se queme, porque si se quema puede dejar un gusto amargo.
  7. Sumá las lentejas escurridas y mezclá para que se impregnen con el sofrito. Agregá el caldo caliente o el agua caliente hasta cubrir todo generosamente. Al principio puede parecer mucho líquido, pero las lentejas absorben bastante durante la cocción.
  8. Cociná a fuego medio bajo, con la olla semi tapada, durante 25 a 35 minutos. Revolvé cada tanto para que no se pegue en el fondo. Si ves que se espesa demasiado antes de que las lentejas estén tiernas, agregá un poco más de caldo o agua caliente.
  9. Cuando las lentejas estén casi listas, incorporá la papa en cubos. Cociná 12 a 15 minutos más, hasta que la papa esté tierna pero no deshecha. Si la agregás desde el principio puede romperse demasiado, por eso conviene sumarla más adelante.
  10. Probá y ajustá la sal recién hacia el final. El chorizo puede aportar bastante sabor, así que es mejor no salar demasiado al comienzo. Cuando el guiso tenga la textura deseada, apagá el fuego y dejalo reposar 5 a 10 minutos antes de servir.
  11. Serví en platos hondos o cazuelas, con perejil fresco picado por arriba y un toque extra de pimienta si te gusta. Tiene que quedar espeso, con las lentejas tiernas, las verduras bien integradas y el chorizo presente en cada porción.

Tips y consejos:

  • Si querés que el guiso quede más espeso, pisá una parte de las lentejas contra el borde de la olla con una cuchara. Eso ayuda a que el caldo tome cuerpo sin necesidad de agregar harina ni espesantes.
  • Para un sabor más profundo, podés dorar primero el chorizo y usar esa misma olla para hacer el sofrito. La grasa que queda en el fondo aporta muchísimo sabor, pero si te parece demasiada, retirás una parte antes de sumar las verduras.
  • No agregues toda la sal al principio. Entre el chorizo, el caldo y el reposo, el sabor se concentra. Lo mejor es condimentar suave y corregir al final.
  • La papa conviene cortarla en cubos medianos. Si son muy chicos, se desarman rápido; si son muy grandes, tardan demasiado y pueden dejar el guiso desparejo.
  • Si querés una versión más completa, podés sumar panceta dorada, carne en cubos chicos o un poco de calabaza. La calabaza queda muy bien porque se deshace un poco y vuelve el caldo más cremoso.
  • Si preferís un guiso más liviano, usá menos chorizo o retirale parte de la grasa antes de incorporarlo. También podés reemplazar una parte por pollo desmenuzado o dejarlo solo con verduras.
  • El pimentón debe cocinarse apenas unos segundos y con líquido cerca. Si queda mucho tiempo sobre el aceite caliente, se quema y amarga la preparación.
  • Si usás lentejas ya cocidas, agregalas cuando las verduras estén casi listas y reducí bastante el líquido. En ese caso, solo necesitás cocinar el guiso unos minutos para que tome sabor.
  • El reposo mejora mucho este plato. Después de apagar el fuego, dejalo unos minutos tapado para que el caldo se asiente y los sabores se integren mejor.
  • Si lo preparás de un día para el otro, puede espesarse en la heladera. Al recalentarlo, agregá un chorrito de agua o caldo caliente y mezclá a fuego bajo hasta recuperar la textura.
  • También se puede congelar en porciones. Conviene hacerlo cuando esté completamente frío y guardarlo en recipientes herméticos. Para recalentar, llevá a fuego bajo y agregá un poco de líquido si hace falta.
  • Para darle un toque final más fresco, el perejil picado va al final y no durante la cocción. Así conserva mejor el color y el aroma.

Este guiso de lentejas queda bien casero, abundante y con una textura espesa que lo hace muy reconfortante.

Servilo caliente, con pan si querés acompañar, y dejá que repose unos minutos para que cada cucharada tenga más sabor.

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