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Galletitas de manzana y avena, fáciles y sin harina

Estas galletitas de manzana y avena son una opción ideal para preparar algo casero, simple y rendidor con pocos ingredientes.

Tienen una textura húmeda por dentro, apenas doradas por fuera y un sabor suave donde la manzana y la avena se combinan de manera natural.

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No llevan harina ni manteca, lo que las convierte en una alternativa práctica para la merienda o el desayuno.

Además, se hacen en pocos pasos y no requieren experiencia previa en la cocina.

Ingredientes

  • 1 manzana grande rallada bien fina, sin cáscara

  • 1 huevo

  • 1 taza de avena arrollada

  • 1 cucharada de miel (opcional, para sumar dulzor)

  • ½ cucharadita de canela (opcional)

  • 1 cucharadita de polvo de hornear

Preparación

  1. Rallá la manzana bien fina. Si notás que larga mucho líquido, escurrila apenas con la mano, sin eliminar todo el jugo, ya que ese líquido ayuda a que la preparación quede húmeda.

  2. Colocá la manzana rallada en un bowl, agregá el huevo y la miel, y mezclá bien hasta integrar todos los ingredientes.

  3. Sumá la avena arrollada, la canela y el polvo de hornear. Mezclá hasta obtener una preparación espesa, húmeda y pareja.

  4. Si la mezcla se ve demasiado seca, agregá una o dos cucharadas de agua o leche para ajustar la textura.

  5. Sobre una placa para horno con papel manteca o apenas engrasada, colocá cucharadas de la preparación, dejando un pequeño espacio entre cada una.

  6. Aplastá suavemente cada porción con la cuchara, ya que estas galletitas no crecen durante la cocción.

  7. Llevá a horno precalentado a 180 °C y cociná entre 15 y 20 minutos, hasta que estén apenas doradas por arriba y firmes al tacto.

  8. Retirá del horno y dejá enfriar unos minutos antes de moverlas. Al salir están blanditas, pero al enfriarse toman mejor consistencia.

Tips y consejos:

  • Usar avena arrollada fina ayuda a lograr una textura más pareja y compacta.

  • Si preferís una versión menos dulce, podés omitir la miel sin afectar el resultado final.

  • La canela es opcional, pero realza mucho el sabor de la manzana.

  • No conviene sobrecocinarlas: si se pasan de horno, pueden quedar secas.

  • Al enfriarse se afirman, por eso es importante no manipularlas en caliente.

  • Se conservan bien en un recipiente hermético durante 2 o 3 días.

  • También se pueden freezar una vez frías y recalentar unos minutos en horno suave.

  • Si querés variar el sabor, podés agregar un puñado de pasas o nueces picadas.

  • Para una versión más tierna, se pueden cocinar apenas menos tiempo.

  • Son ideales para llevar, ya que no se desarman y mantienen bien la humedad.

Estas galletitas de manzana y avena son simples, prácticas y muy versátiles.

Una receta perfecta para tener a mano cuando buscás algo casero, fácil de preparar y con ingredientes que suelen estar siempre en casa.

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