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Galletas de manteca clásicas con solo 3 ingredientes, suaves y fáciles

Estas galletas de manteca son una opción ideal cuando buscás algo simple, casero y rendidor.

Se preparan con pocos ingredientes y sin técnicas complicadas, logrando una textura suave por dentro y apenas dorada por fuera.

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Ingredientes

  • 280 g de harina de trigo común

  • 200 g de manteca sin sal, apenas blanda

  • 60 g de azúcar

  • Azúcar extra para rebozar (opcional)

  • Esencia de vainilla, opcional

Preparación

  1. Colocá la harina en un bol amplio junto con el azúcar. Mezclá brevemente para integrar.

  2. Agregá la manteca, que debe estar fría pero maleable. No tiene que estar derretida, solo lo suficientemente blanda para poder trabajarla.

  3. Mezclá todo con las manos hasta formar una masa uniforme. Al principio puede parecer desarmada, pero a medida que se integra toma consistencia.

  4. Volcá la masa sobre la mesada y terminá de unirla con las manos hasta lograr una textura suave, lisa y fácil de manejar.

  5. Tomá pequeñas porciones de masa con una cuchara, formá bolitas con las manos y aplastalas apenas.

  6. Pasá una de las caras de cada galleta por azúcar, si querés un acabado más crocante y decorativo.

  7. Colocá las galletas en una bandeja con papel para hornear, dejando un poco de espacio entre ellas.

  8. Marcá la superficie presionando suavemente con un vaso o con una cuchara para darles el diseño clásico.

  9. Precalentá el horno a 180 °C y llevá la bandeja al horno.

  10. Horneá durante 12 a 14 minutos, hasta que los bordes estén apenas dorados.

  11. Retirá del horno y dejá enfriar completamente en la bandeja antes de moverlas, ya que en caliente son frágiles.

Tips y consejos:

  • La manteca debe estar blanda pero fría al tacto; si está muy dura cuesta integrarla y si está derretida cambia la textura.

  • Amasar solo lo necesario evita que las galletas queden duras.

  • El azúcar rebozado aporta un toque crocante y mejora la presentación, pero es opcional.

  • No conviene agregar más harina de la indicada para mantener el interior tierno.

  • Marcar las galletas antes de hornear ayuda a que conserven su forma.

  • No sobrehornearlas: deben verse claras en el centro al salir del horno.

  • Al enfriarse terminan de tomar consistencia sin perder suavidad.

  • Se conservan muy bien en un recipiente hermético durante varios días.

  • También se pueden freezar ya horneadas y frías.

Una receta simple, rendidora y bien clásica, ideal para tener siempre a mano y disfrutar unas galletas caseras suaves, doradas y llenas de sabor.

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