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Frutillas en almíbar suaves y brillantes, ideales para postres

Estas frutillas en almíbar son una preparación simple pero muy efectiva para realzar el sabor natural de la fruta.

Quedan enteras, tiernas y con un brillo espectacular, perfectas para acompañar postres o servir solas.

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El almíbar es liviano y transparente, sin tapar el gusto de la frutilla. Una receta clásica, rendidora y fácil de preparar en casa.

Ingredientes

  • 1 kg de frutillas frescas

  • 500 g de azúcar

  • 500 ml de agua

  • Jugo de 1/2 limón

Preparación

  1. Lavá bien las frutillas con agua fría y retirales el cabito con cuidado para no dañarlas. Es importante que estén sanas y firmes.

  2. Colocalas en un colador y dejalas escurrir bien para eliminar el exceso de agua.

  3. En una olla amplia, colocá el agua junto con el azúcar y el jugo de limón.

  4. Llevá a fuego medio y revolvé suavemente hasta que el azúcar se disuelva por completo.

  5. Cuando el almíbar comience a hervir, dejalo cocinar durante unos 5 minutos, hasta que esté completamente transparente.

  6. Bajá el fuego a medio-bajo y agregá las frutillas enteras, acomodándolas con cuidado para que no se aplasten.

  7. Cociná a fuego suave durante 10 a 15 minutos, sin revolver, moviendo apenas la olla de vez en cuando para que el almíbar las cubra bien.

  8. A medida que se cocinan, las frutillas van a soltar su jugo y el almíbar va a tomar un color rojo brillante.

  9. Retirá del fuego cuando las frutillas estén tiernas pero todavía enteras, sin desarmarse.

  10. Dejá enfriar completamente dentro de la olla para que terminen de absorber el almíbar.

  11. Una vez frías, pasalas a un frasco o recipiente de vidrio limpio y guardalas en la heladera.

Tips y consejos:

  • Usar frutillas bien maduras pero firmes es clave para que mantengan la forma.

  • El jugo de limón ayuda a conservar el color rojo intenso y equilibra el dulzor.

  • No conviene revolver con cuchara durante la cocción para evitar que la fruta se rompa.

  • Si el almíbar queda muy liviano, se puede retirar la fruta y reducirlo unos minutos más.

  • Enfriarlas dentro del almíbar mejora la textura y el brillo final.

  • Se conservan varios días en heladera, siempre cubiertas por el almíbar.

  • Son ideales para acompañar flan, helado, panqueques, cheesecake o yogur.

  • También se pueden usar como relleno de tortas o para servir sobre bizcochuelos.

Una preparación simple y clásica, con frutillas bien definidas y un almíbar suave que realza su sabor natural, perfecta para sumar a cualquier postre o disfrutar sola, bien fría.

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