Estas frutillas en almíbar son una preparación simple pero muy efectiva para realzar el sabor natural de la fruta.
Quedan enteras, tiernas y con un brillo espectacular, perfectas para acompañar postres o servir solas.

Te recomendamos: Postre cremoso de coco sin horno, firme y bien fácil
El almíbar es liviano y transparente, sin tapar el gusto de la frutilla. Una receta clásica, rendidora y fácil de preparar en casa.
Ingredientes
-
1 kg de frutillas frescas
-
500 g de azúcar
-
500 ml de agua
-
Jugo de 1/2 limón
Preparación
-
Lavá bien las frutillas con agua fría y retirales el cabito con cuidado para no dañarlas. Es importante que estén sanas y firmes.
-
Colocalas en un colador y dejalas escurrir bien para eliminar el exceso de agua.
-
En una olla amplia, colocá el agua junto con el azúcar y el jugo de limón.
-
Llevá a fuego medio y revolvé suavemente hasta que el azúcar se disuelva por completo.
-
Cuando el almíbar comience a hervir, dejalo cocinar durante unos 5 minutos, hasta que esté completamente transparente.
-
Bajá el fuego a medio-bajo y agregá las frutillas enteras, acomodándolas con cuidado para que no se aplasten.
-
Cociná a fuego suave durante 10 a 15 minutos, sin revolver, moviendo apenas la olla de vez en cuando para que el almíbar las cubra bien.
-
A medida que se cocinan, las frutillas van a soltar su jugo y el almíbar va a tomar un color rojo brillante.
-
Retirá del fuego cuando las frutillas estén tiernas pero todavía enteras, sin desarmarse.
-
Dejá enfriar completamente dentro de la olla para que terminen de absorber el almíbar.
-
Una vez frías, pasalas a un frasco o recipiente de vidrio limpio y guardalas en la heladera.
Tips y consejos:
-
Usar frutillas bien maduras pero firmes es clave para que mantengan la forma.
-
El jugo de limón ayuda a conservar el color rojo intenso y equilibra el dulzor.
-
No conviene revolver con cuchara durante la cocción para evitar que la fruta se rompa.
-
Si el almíbar queda muy liviano, se puede retirar la fruta y reducirlo unos minutos más.
-
Enfriarlas dentro del almíbar mejora la textura y el brillo final.
-
Se conservan varios días en heladera, siempre cubiertas por el almíbar.
-
Son ideales para acompañar flan, helado, panqueques, cheesecake o yogur.
-
También se pueden usar como relleno de tortas o para servir sobre bizcochuelos.
Una preparación simple y clásica, con frutillas bien definidas y un almíbar suave que realza su sabor natural, perfecta para sumar a cualquier postre o disfrutar sola, bien fría.