Estas galletas de almendra tienen una textura suave por dentro, apenas crocante por fuera y un sabor delicado que se potencia con las almendras fileteadas.
Son simples, rendidoras y no llevan manteca ni harina común, lo que las vuelve ideales para quienes buscan algo distinto para la mesa dulce o para acompañar el café.

Te recomendamos: Cómo hacer budín exquisito
Ingredientes
-
1 clara de huevo, a temperatura ambiente
-
5 cucharadas de azúcar impalpable (aproximadamente 1/4 de taza + 1 cucharada)
-
1 taza de harina de almendras
-
1/2 cucharadita de polvo para hornear
-
1/2 cucharadita de sal
-
1/2 cucharadita de esencia de vainilla (opcional)
-
1/4 de taza de almendras fileteadas
-
Azúcar impalpable extra para espolvorear
Preparación
-
Precalentar el horno a 180 °C y preparar una placa con papel manteca o papel vegetal.
-
Colocar la clara de huevo en un bowl limpio y batir con batidor de mano o tenedor hasta que esté apenas espumosa, sin llegar a punto nieve.
-
En otro recipiente, mezclar la harina de almendras, el azúcar impalpable, el polvo para hornear y la sal, asegurándose de que no queden grumos.
-
Agregar la esencia de vainilla a la clara espumosa, si se utiliza.
-
Incorporar de a poco los ingredientes secos al bowl de la clara, mezclando con espátula o cuchara hasta obtener una masa espesa, húmeda y ligeramente pegajosa.
-
Tomar porciones de masa con una cuchara (aproximadamente una cucharada colmada), formar bolitas con las manos apenas humedecidas y colocarlas sobre la placa.
-
Aplastar suavemente cada bolita para darles forma de galleta, sin dejarlas demasiado finas.
-
Presionar almendras fileteadas sobre la superficie de cada galleta, ayudándose con los dedos para que se adhieran bien.
-
Espolvorear ligeramente con azúcar impalpable por encima.
-
Llevar al horno y cocinar entre 12 y 15 minutos, hasta que los bordes estén apenas dorados. El centro debe quedar tierno.
-
Retirar del horno y dejar reposar unos minutos en la placa antes de pasarlas a una rejilla para que terminen de enfriarse.
Tips y consejos:
-
No sobrehornear: estas galletas quedan mejor con el centro suave y apenas húmedo.
-
Si la masa resulta muy pegajosa, llevarla a la heladera 10 minutos antes de formar las galletas.
-
Se pueden conservar varios días en un recipiente hermético.
-
Para un sabor más intenso, se puede agregar una gota de extracto de almendra junto con la vainilla.
Estas galletas de almendra son delicadas, fáciles de preparar y perfectas para sumar algo elegante y casero a cualquier mesa dulce.