Estas dos recetas son ideales para preparar galletas caseras sin complicarse y con ingredientes accesibles.
No forman una sola preparación, sino dos opciones distintas, cada una con su propia textura y sabor.

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Una es más delicada y mantecosa, con un centro frutado, y la otra más rústica, aromática y rendidora, perfecta para acompañar el mate o el café.
Galletas de mantequilla con guayaba
Ingredientes
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120 g de harina común
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45 g de azúcar
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80 g de manteca
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1 cucharadita de esencia de vainilla
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40 g de guayaba cortada en cubos chicos
Preparación
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Colocá en un bowl la harina, el azúcar, la manteca fría cortada en cubos y la esencia de vainilla.
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Mezclá con la punta de los dedos hasta obtener una masa homogénea, suave y sin grumos secos.
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Formá rollos del mismo grosor sobre la mesada y cortalos en porciones parejas, similares al tamaño de una galleta.
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Boleá cada porción y acomodalas en una placa engrasada y enharinada o forrada con papel manteca.
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Con el dedo índice, hacé un pequeño hueco en el centro de cada bolita.
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Colocá un cubito de guayaba dentro de cada hueco, presionando apenas.
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Llevá la placa a la heladera durante 10 minutos mientras precalentás el horno a 200 °C.
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Retirá del frío y horneá durante unos 15 minutos, hasta que los bordes comiencen a dorarse suavemente.
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Sacá del horno y dejá enfriar antes de guardar o servir.
Galletas de avena y manzana
Ingredientes
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1 taza de avena en copos
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¾ taza de harina común
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1½ cucharadita de canela en polvo
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1 pizca de sal
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1 pizca de nuez moscada
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50 g de manteca sin sal
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1 cucharadita de extracto de vainilla
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1 huevo
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½ taza de miel
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1 manzana roja cortada en cubitos chicos
Preparación
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En un bowl, colocá la avena, la harina, la canela, la sal y la nuez moscada. Mezclá bien y reservá.
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Derretí la manteca y dejala entibiar unos minutos.
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Agregá la vainilla y el huevo, mezclando hasta integrar.
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Sumá la miel y revolvé hasta obtener una preparación homogénea.
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Volcá la mezcla húmeda sobre los ingredientes secos.
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Integrá con cuchara o espátula hasta que no se vea harina suelta.
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Incorporá la manzana en cubitos y mezclá suavemente.
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Cubrí el bowl y llevá la masa a la heladera durante 30 minutos para que tome consistencia.
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Precalentá el horno a 160 °C.
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Formá bolitas de masa, colocalas en una placa con papel manteca y aplastalas apenas.
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Dejá espacio entre cada una porque se expanden durante la cocción.
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Horneá entre 10 y 12 minutos, hasta que los bordes estén firmes y dorados.
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Retirá del horno, dejá reposar unos minutos y pasá a una rejilla para enfriar.
Tips y consejos:
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No trabajes de más la masa de manteca para que las galletas queden tiernas.
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La guayaba puede reemplazarse por membrillo o mermelada espesa.
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En las de avena, el reposo en frío es clave para que mantengan la forma.
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Cortá la manzana en cubos chicos para una cocción pareja.
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Ambas recetas se conservan bien en recipientes herméticos durante varios días.
Estas dos recetas permiten tener galletas caseras bien distintas, sin técnicas complicadas y con resultados confiables.
Opciones simples, rendidoras y fáciles de repetir cuando buscás algo dulce hecho en casa.