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Postres, pastelería y cosas dulces

Cuadrados de dulce de leche y doble chocolate

Un postre en porciones que queda prolijo, bien goloso y con ese contraste perfecto entre base firme, centro suave y cobertura intensa.

Se arma por capas, se enfría y después se corta en cuadraditos que quedan iguales a los de pastelería, ideales para acompañar un café o para llevar.

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Ingredientes

Base

  • 250 g de harina 000

  • 120 g de manteca fría

  • 80 g de azúcar

  • 1 huevo

  • 1 cucharadita de esencia de vainilla

  • 1 pizca de sal

Relleno

  • 400 g de dulce de leche repostero

Cobertura doble chocolate

  • 200 g de chocolate semiamargo

  • 80 g de chocolate blanco

  • 1 cucharada de aceite neutro (o 20 g de manteca, opcional para dar mejor corte)

Preparación

  1. Prendé el horno a 170 °C. Forrá una fuente rectangular (aprox. 20×20 cm o 20×25 cm) con papel manteca, dejando excedente para levantar después.

  2. Para la base, mezclá la harina, el azúcar y la sal. Sumá la manteca fría en cubitos y trabajá con los dedos hasta lograr una textura arenosa con grumitos.

  3. Agregá el huevo y la vainilla, y uní sin amasar de más: la idea es que quede una masa firme.

  4. Estirá directamente en la fuente con las manos, presionando parejo para que quede una base prolija y pareja. Pinchá con tenedor.

  5. Horneá 18 a 22 minutos, hasta que la base esté apenas dorada. Sacá y dejá enfriar por completo.

  6. Untá el dulce de leche repostero sobre la base fría, alisando con espátula para que quede una capa uniforme. Llevá 15 minutos a heladera para que tome firmeza.

  7. Derretí el chocolate semiamargo (a baño maría o microondas en tandas cortas). Si querés un corte más prolijo, mezclalo con una cucharadita de aceite neutro.

  8. Volcá el chocolate semiamargo sobre el dulce de leche y emparejá rápido para que quede una capa pareja.

  9. Derretí el chocolate blanco y dejalo caer en hilos o cucharadas sobre el chocolate oscuro. Con un palillo o la punta de un cuchillo, hacé movimientos suaves en forma de ondas para lograr el efecto marmolado.

  10. Llevá a heladera 2 a 3 horas, hasta que esté bien firme.

  11. Desmoldá levantando el papel manteca y cortá en cuadrados con un cuchillo grande. Para que los bordes queden limpios, pasá la hoja por agua caliente, secala y cortá.

Tips y consejos:

  • Usá dulce de leche repostero para que la capa del medio quede firme y no se escape al cortar.

  • La base se une lo justo: si se amasa de más, pierde esa textura tierna y compacta.

  • Para un marmolado prolijo, hacelo cuando el chocolate de arriba todavía está blando, pero ya cubrió parejo.

  • Si el chocolate está muy duro al cortar, dejá 5 minutos a temperatura ambiente y volvé a probar.

  • Guardalos en heladera bien tapados y sacalos unos minutos antes de servir para que queden perfectos.

Quedan bien parejos, con capas marcadas y un contraste espectacular entre el dulce del centro y el chocolate de arriba.

Son de esos cuadraditos que desaparecen rápido y siempre te piden que los repitas.

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