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Postres, pastelería y cosas dulces

Crema belga casera cremosa

Esta crema suave y sedosa es un postre clásico que se disfruta tanto solo como en rellenos de tortas o copas dulces.

Tiene una textura espesa, brillante y muy delicada que se logra con una cocción cuidadosa y buenos ingredientes.

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Servida fría y bien cremosa, se transforma en un postre simple pero irresistible.

Ingredientes

  • 500 ml de leche

  • 4 yemas de huevo

  • 120 g de azúcar

  • 40 g de maicena

  • 30 g de manteca

  • 1 cucharadita de esencia de vainilla

  • 200 ml de crema de leche

Para servir

  • Crema batida

  • Chocolate picado o rallado

  • Frambuesas o frutillas

Preparación

  1. Colocar en una olla la leche y llevarla a fuego medio hasta que esté bien caliente, sin dejar que llegue a hervir.

  2. En un bowl mezclar las yemas con el azúcar y batir unos segundos hasta que la mezcla se vea más clara.

  3. Incorporar la maicena y mezclar bien hasta que no queden grumos.

  4. Verter lentamente un poco de la leche caliente sobre la mezcla de yemas mientras se revuelve constantemente para evitar que se cocinen.

  5. Una vez integrada, volver a colocar toda la preparación en la olla.

  6. Cocinar a fuego medio sin dejar de revolver con batidor o espátula hasta que la crema empiece a espesar.

  7. Continuar mezclando hasta lograr una textura espesa, lisa y cremosa.

  8. Retirar del fuego y agregar la manteca junto con la esencia de vainilla. Mezclar hasta que la manteca se derrita completamente y la crema quede brillante.

  9. Transferir la crema a un bowl limpio y cubrir con film en contacto para evitar que se forme una película.

  10. Dejar enfriar completamente.

  11. Batir la crema de leche hasta que tenga consistencia suave.

  12. Incorporarla a la crema ya fría con movimientos envolventes para obtener una textura aún más ligera y aireada.

  13. Colocar la crema en copas o recipientes individuales.

  14. Decorar con un poco de crema batida, chocolate picado y frutas frescas.

Tips y consejos:

  • Revolver constantemente durante la cocción evita que la crema se pegue o se formen grumos.

  • La manteca aporta brillo y una textura más sedosa.

  • Para una crema más firme se puede agregar una pequeña cantidad extra de maicena.

  • Si se quiere una textura más aireada, incorporar la crema batida cuando la preparación esté completamente fría.

  • Refrigerar al menos una hora antes de servir mejora la consistencia.

  • También se puede usar como relleno para tortas, masas dulces o postres en capas.

Servida bien fría y con una textura suave, esta crema es un postre sencillo que siempre resulta delicado y delicioso.

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