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Cómo limpiar el cajón del lavarropas cuando acumula jabón y suavizante

Con el uso diario, el cajón del lavarropas puede acumular restos de jabón, suavizante y suciedad que se adhieren a sus paredes.

Por suerte, existe una forma sencilla de limpiarlo y dejarlo en buenas condiciones sin necesidad de productos costosos.

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¿Por qué se ensucia el cajón del lavarropas?

Cada vez que utilizamos el lavarropas, el agua arrastra el detergente y el suavizante hacia el interior del equipo. Sin embargo, una pequeña parte de estos productos puede quedar adherida a los compartimentos.

Con el tiempo, los residuos se acumulan y forman una capa pegajosa o endurecida, especialmente en las esquinas y alrededor de las piezas plásticas.

La humedad que permanece en el cajón también favorece la aparición de manchas oscuras y malos olores.

Por eso, realizar una limpieza periódica ayuda a mantener los compartimentos despejados y evita que los residuos sigan acumulándose.

Materiales

  • Agua tibia
  • 1 cucharada de detergente para platos
  • 1 cepillo de dientes viejo
  • 1 esponja suave
  • 1 paño de microfibra
  • 1 recipiente amplio
  • Guantes de limpieza

Cómo limpiar el cajón del lavarropas

  1. Apagar el lavarropas y desenchufarlo antes de comenzar. Comprobar que no esté funcionando ningún programa de lavado.
  2. Abrir completamente el cajón del detergente. En muchos modelos hay una pequeña pestaña o botón que permite retirarlo presionando suavemente. Consultar el manual del equipo si no se identifica el mecanismo.
  3. Extraer el cajón con cuidado, evitando forzarlo. Si tiene piezas desmontables, como el accesorio del compartimento del suavizante, retirarlas también.
  4. Colocar el cajón dentro de un recipiente con agua tibia y una cucharada de detergente para platos. Dejarlo en remojo durante aproximadamente 20 minutos para ablandar los residuos acumulados.
  5. Frotar los compartimentos con un cepillo de dientes viejo, prestando especial atención a las esquinas, los separadores y las zonas donde quedan restos endurecidos de jabón.
  6. Limpiar las paredes interiores con una esponja suave. Realizar movimientos cortos y firmes para desprender la suciedad sin rayar el plástico.
  7. Cepillar las piezas desmontables, especialmente los pequeños conductos y las superficies que entran en contacto con el suavizante.
  8. Enjuagar todas las piezas con abundante agua corriente hasta eliminar los restos de detergente y la suciedad desprendida.
  9. Revisar el hueco del lavarropas donde se coloca el cajón. Limpiar sus superficies accesibles con un paño apenas humedecido, sin introducir agua en exceso ni manipular componentes internos.
  10. Secar el cajón y sus accesorios con un paño de microfibra. Prestar atención a los rincones donde puede quedar agua acumulada.
  11. Volver a colocar las piezas desmontables y deslizar el cajón hasta que quede correctamente encastrado.
  12. Comprobar que el cajón abra y cierre suavemente, sin obstáculos ni piezas mal colocadas.

Cómo eliminar los restos de suavizante endurecido

Uno de los problemas más frecuentes es la acumulación de suavizante en su compartimento.

Cuando este producto se seca, puede formar una capa espesa que se adhiere a las paredes y dificulta el paso del agua.

Para retirarla, conviene dejar la pieza en remojo con agua tibia y detergente durante unos minutos adicionales.

Después, utilizar un cepillo pequeño para desprender los residuos, evitando objetos metálicos o elementos puntiagudos que puedan dañar el plástico.

Si el depósito continúa adherido, repetir el remojo antes de volver a cepillar.

Tips y consejos

  • Limpieza periódica: revisar el cajón cada dos o tres semanas, dependiendo de la frecuencia de uso.
  • Cantidad de detergente: utilizar la dosis recomendada para evitar acumulaciones innecesarias.
  • Suavizante: no superar la marca de llenado máximo del compartimento.
  • Ventilación: dejar el cajón ligeramente abierto después de los lavados, cuando sea seguro hacerlo, para facilitar el secado.
  • Agua caliente: evitar temperaturas demasiado elevadas que puedan deformar las piezas plásticas.
  • Manchas oscuras: si hay moho persistente, utilizar un producto compatible con el lavarropas siguiendo sus instrucciones. Nunca mezclar lavandina con vinagre, amoníaco u otros limpiadores.
  • Cuidado del equipo: no forzar los mecanismos ni introducir cepillos en conductos internos.

Mantener limpio el cajón del lavarropas es una tarea sencilla que ayuda a prevenir acumulaciones, malos olores y obstrucciones provocadas por residuos de jabón y suavizante.

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