Una versión distinta y muy tentadora del clásico huevo de chocolate, con un relleno cremoso y suave inspirado en el tiramisú.
La combinación de café, crema y chocolate logra un postre intenso pero equilibrado, ideal para sorprender con algo casero y diferente.

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Ingredientes
Para el huevo de chocolate
- 300 g de chocolate semiamargo o con leche
Para el relleno de tiramisú
- 250 g de queso crema
- 200 ml de crema de leche
- 150 g de azúcar impalpable
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- 1 taza de café fuerte frío
- 150 g de vainillas
Para decorar
- Cacao amargo
- Chocolate rallado o en virutas
- Granos de café (opcional)
Preparación
- Derretí el chocolate a baño maría o en microondas en intervalos cortos, mezclando cada vez para evitar que se queme.
- Volcá el chocolate en un molde para huevo de Pascua, cubriendo bien toda la superficie. Retirá el excedente y llevá a la heladera hasta que solidifique. Repetí el proceso si querés una capa más gruesa.
- Desmoldá con cuidado y reservá.
- Para el relleno, batí la crema de leche bien fría hasta que esté firme.
- En otro bowl, mezclá el queso crema con el azúcar impalpable y la vainilla hasta obtener una crema lisa.
- Integrá la crema batida con movimientos suaves para mantener la textura aireada.
- Sumergí rápidamente las vainillas en el café frío, sin dejarlas demasiado tiempo para que no se desarmen.
- Colocá una base de crema dentro del huevo de chocolate.
- Agregá una capa de vainillas humedecidas.
- Cubrí nuevamente con crema y repetí el proceso hasta llenar el huevo.
- Terminá con una capa de crema, espolvoreá cacao amargo por encima y decorá con chocolate rallado o granos de café.
- Llevá a la heladera al menos 2 horas antes de servir para que tome mejor consistencia.
Consejos:
- El chocolate debe estar bien templado o firme para que el huevo no se rompa al rellenarlo.
- No mojes demasiado las vainillas: tienen que estar húmedas pero con estructura para sostener las capas.
- El café debe estar frío para no alterar la crema.
- Podés usar café más suave o más intenso según tu gusto.
- Si querés un sabor más marcado, podés agregar unas gotas de licor al café.
- La crema tiene que quedar aireada, no pesada, para lograr ese efecto típico del tiramisú.
- Para un mejor resultado, dejalo reposar varias horas en frío antes de consumir.
- El cacao se agrega al final para mantener su sabor y evitar que se humedezca demasiado.
- Usá chocolate de buena calidad para que el contraste con el relleno sea más intenso.
- Servilo bien frío para que la textura sea perfecta y no pierda forma.
Un postre llamativo, cremoso y con ese equilibrio justo entre lo dulce y lo intenso del café, ideal para una ocasión especial.